La mitad de las recetas que se emiten cada mes en Asturias ya son electrónicas

Publicado el 23/01/2015

 Los centros de salud dejan de imprimir mensualmente un millón de recetas gracias al nuevo sistema

  El operativo, que ya funciona en todas las áreas sanitarias, ha evitado que los pacientes adelanten 900.000 euros por los medicamentos que recogen en la farmacia

  La mitad de todas las recetas que se emiten mensualmente en Asturias ya son electrónicas. El sistema digital, que se implantó en el Principado entre abril de 2003 y noviembre de 2014, permite que los centros de salud dejen de imprimir cada mes un millón de recetas que se sustituyen por las prescripciones electrónicas, incluidas en una única hoja de tratamiento válida para un periodo máximo de un año.

 En el caso de Oviedo, última área sanitaria en la que entró en funcionamiento el sistema, su utilización ya alcanza el 38%.

 Además, la receta electrónica permite evitar que los usuarios tengan que adelantar 900.000 euros por sus fármacos, ya que el sistema detecta cuando un paciente ha alcanzado su máximo de copago mensual. Así, el pasado mes de diciembre 25.876 usuarios de la sanidad pública dejaron de aportar 164.200 euros por sus medicamentos.

 El número de envases recogidos con el sistema de receta electrónica creció en el último año más de 28 puntos porcentuales, al pasar de los 430.635 de 2013 a los más de 7 millones de 2014, con tan solo un millón de hojas de tratamiento emitidas. El funcionamiento del sistema en todos los centros de atención primaria de Asturias presenta también la ventaja de que todos los facultativos pueden acceder a la hoja de tratamiento de cualquier paciente, sea o no de su centro de salud.

 La receta electrónica es una herramienta que permite identificar, prescribir, controlar y dispensar los medicamentos de forma automática, así como controlar el proceso administrativo para la facturación de las recetas. Su uso permite prescindir de la habitual receta en papel, sustituyéndola por una única hoja de prescripción que incluye todos los medicamentos que se prescriben al paciente para un periodo de tiempo determinado, además de la dosis y de la pauta de administración de los fármacos.

 La solución presenta numerosos beneficios para los ciudadanos, especialmente para enfermos crónicos y sus familiares, que ya no tienen que acudir repetidamente a su médico en busca de las recetas, puesto que la hoja de prescripción electrónica tiene una vigencia de un año. Esto les permite recoger su medicación directamente en la farmacia unos días antes de agotarse los envases, presentando únicamente su tarjeta sanitaria y la hoja de prescripción.

 La receta electrónica permite al farmacéutico identificar el límite mensual de aportación al pago del medicamento, lo que evita que el paciente tenga que adelantar ninguna cantidad una vez alcanzado el límite que le corresponda. Accediendo al sistema a través de su firma electrónica, los profesionales de farmacia pueden consultar las prescripciones que están tomando los pacientes, con qué frecuencia y durante cuánto tiempo. Los médicos, por su parte, pueden ver en el sistema qué medicinas han sido retiradas por sus pacientes.

 Su implantación en otras comunidades autónomas ha demostrado que el sistema puede disminuir en un 30% las consultas de atención primaria y reducir entre un 20% y un 30% el tiempo dedicado a la prescripción.