¿Debe Llanera estar preocupada por la ordenación conjunta del área central de Asturias?

Era alcalde de Llanera Avelino Sánchez, calificando el futuro desarrollo residencial de La Morgal como “La Morgaleja”

Publicado el 28/03/2016
El tapin ¿Debe Llanera estar preocupada por la ordenación conjunta del área central de Asturias?

El gobierno del Principado de Asturias anunció la publicación del Avance de las Directrices del Área Central de Asturias.

La ordenación conjunta del área central de Asturias, lleva paralizada desde hace aproximadamente 10 años, cuando el entonces presidente Areces anunció un plan que afectaba a Llanera de modo muy importante. Venía a decir que entre Oviedo, Siero y Llanera había muchos terrenos que debían ordenarse no por los ayuntamientos sino por el gobierno regional dada su  “importancia estratégica”. A tenor de este planteamiento, grandes áreas de Llanera quedaron bloqueadas, urbanísticamente hablando, a la espera del desarrollo de ese plan que nunca llegó. Por entonces, alcanzó cierta fama la expresión del que era alcalde de Llanera Avelino Sánchez, calificando el futuro desarrollo residencial de La Morgal como “La Morgaleja”, en referencia a la conocida urbanización madrileña.

Pues bien, un gobierno en franca minoría en la Junta General, que no ha podido  aprobar los presupuestos generales de Asturias, que está obligado a gobernar con prórroga y que políticamente está pagando esa falta de apoyos, salta ahora con un proyecto político de este calado.

Puede que todo quede, una vez más, en el cajón de los fallidos proyectos de la consejera de fomento y ordenación del territorio, Belén Fernández. La consejera más antigua en el gobierno de Javier Fernández, pero una de las que menos peso político representa. La misma que proyectó la construcción de un hotel en lo alto del monte Naranco en Oviedo, dentro del Plan Periurbano del Naranco, que fue todo él anulado años después por el Tribunal Supremo.

Llanera debe estar atenta a este Avance de Directrices. Pensar en lo que supone y en lo que nos conviene y si no se está de acuerdo decirlo, como ya lo ha hecho Gijón. Haciendo así, que el concejo que representa a un tercio de la población de esa gran área central, rechace lo que las Directrices proponen.Aún quedan muchas opiniones por escuchar, pues son nada más y nada menos que 29 los concejos que integran esa área central. Desde Llanera, Siero, Oviedo, Gijón, Corvera, Avilés, del “núcleo duro central” hasta Lena, Laviana, Caso, Grado, Bimenes, Muros del Nalón, Morcín o Riosa, etc.  en los extremos.

Nuestro concejo ha tenido desencuentros notables con la consejería de Fomento, ya que las competencias urbanísticas no las tiene el ayuntamiento de Llanera, las ostenta la CUOTA (Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio de Asturias) y las ha aplicado. Por ejemplo, cuando Llanera planteó, tener en cuenta “el arraigo” para permitir ciertas construcciones muy limitadas en el campo, la CUOTA lo rechazó. Sin embargo, las directrices que ahora se presentan a aprobación, se permiten poner como ejemplo de grandes construcciones levantadas fuera de los terrenos adecuados, aislados y que son generadores de problemas en el área central, entre otros, el centro logístico de Alimerka en Lugo de Llanera, que contó con todas las bendiciones de la propia CUOTA y del gobierno regional.

Que las directrices contemplen dar uso aeroportuario a las instalaciones de La Morgal para vuelos regionales, debe hacernos pensar a todos. ¿Será compatible ese uso con las instalaciones deportivas que ahora hay ahí y que tan valoradas son por los usuarios de Llanera y de fuera?  Que nadie se engañe con este asunto, las servidumbres aeroportuarias son una auténtica pesadilla.

Qué decir de que se esté levantando un cuarto nivel administrativo entre los ayuntamientos y el gobierno autonómico, cuando todas las  reformas administrativas tienden a la supresión de órganos, como la supresión de las Diputaciones provinciales. En Asturias no la tenemos y nos planteamos crear los correspondientes a un área metropolitana.

Llanera debe estar vigilante y decir lo que piensa. Probablemente todo esto no vaya a ningún lado y sea un proyecto más de Belén Fernández, en su perfil de técnica (jurídica por cierto, no urbanista) y no de una consejera política que plantee propuestas realizables, porque las que no lo son, no sirven para nada.