El profesor Juan Ignacio Ruiz de la Peña, en 1972 dio a la luz el extenso artículo titulado “Los perxuraos de Llanera.Una resistencia concejil al señorío episcopal ovetense (1408-1412)”

En el año 2012 se creó la publicación Perxuraos. Revista cultural de Llanera, el Prof. Ruiz de la Peña escribe el primer artículo de la misma, titulado “La penitencia de los perxuraos de Llanera”

Publicado el 12/05/2016

Con la muerte del Prof. Ruiz de la Peña desaparece uno de los más preclaros representantes del medievalismo español y del asturianismo de todos los tiempos. Nacido en Oviedo hace 75 años, cursó en nuestra Universidad en primer lugar la carrera de Derecho, en la que alcanzó el grado de doctor e impartió durante algunos la asignatura de Historia del Derecho, aunque dedicó después sus afanes al estudio de la Historia para lo que estudió Filosofía y Letras, doctorándose también en esta especialidad. Fue uno de los discípulos predilectos de don Juan Uría, catedrático de la Universidad ovetense, de quien recibió una excelente formación como historiador y un amor sin condiciones a su tierra asturiana. También fue discípulo de don Eloy Benito Ruano, asimismo catedrático de Historia Medieval de la Universidad ovetense y más tarde secretario perpetuo de la Real Academia de la Historia hasta su no tan lejano fallecimiento.

Profesor adjunto primero y después catedrático de Historia Medieval de nuestra Universidad de Oviedo, fue un excelente maestro, alabado por sus discípulos, entre los que me cuento, y uno de los mejores medievalistas españoles, avalado por una obra extensa y variada, presidida por el rigor y la calidad. Su estudio de las polas asturianas es una obra clásica sobre la repoblación durante la Edad Media, que unida a otros trabajos, convierten a Ruiz de la Peña en un referente en el campo del urbanismo medieval. Asimismo, gozan de prestigio indiscutido su escritos sobre el comercio ovetense de la misma época. Brilló con luz propia en sus tratados sobre la monarquía asturiana que revelan un conocimiento profundo de la época más relevante de nuestra milenaria historia. Fundó la prestigiosa revista Asturiensia Medievalia, que goza de gran prestigio en España, y en ella publicó un artículo de extraordinaria importancia para la historia de Llanera. En el número 1 de la citada revista correspondiente al año 1972, dio a la luz el extenso artículo titulado “Los perxuraos de Llanera. Una resistencia concejil al señorío episcopal ovetense (1408-1412)”, donde describe y estudia, por primera vez, la historia completa de la rebelión de los de Llanera contra la mitra ovetense, recogida en un pergamino de la Catedral de Oviedo. Este trabajo está en el origen de la fiesta de los Exconxuraos, emblema de nuestro concejo. Y fue la fuente en la que bebieron los guionistas de la película “Perxuraos”. Por esa razón, cuando en el año 2012 se creó la publicación Perxuraos. Revista cultural de Llanera, el Prof. Ruiz de la Peña escribe el primer artículo de la misma, titulado “La penitencia de los perxuraos de Llanera”, con otra aportación de la máxima relevancia: da a conocer en su integridad un pergamino del Archivo Histórico Nacional, que ofrece el testimonio  del cumplimiento de la penitencia impuesta por el obispo de Oviedo a los de Llanera y que complementa la información del pergamino de la Catedral ya citado donde se cuenta la historia y desenlace de la rebelión.

Si grande fue su figura en el campo del medievalismo español, no lo es menos su condición de asturianista preclaro. Su amor a la tierra que lo vio nacer enlaza con los grandes movimientos culturales desarrollados con fuerza desde finales del siglo XIX. El se consideraba heredero directo del grupo La Quintana, y del Centro de Estudios Asturianos, creado en la segunda década del siglo XX y del que fue alma y motor Juan Uría Riu.

Ingresó en el RIDEA en 1971 como Miembro Correspondiente y en 1976 como Numerario. Fue subdirector en los mandatos de José Luis Pérez de Castro y director entre 2008 y 2013, años en los que colaboré estrechamente con él y en los que se afianzó nuestra amistad. Contribuyó de manera decisiva a defender el Instituto de quienes nunca han comprendido lo que significa el RIDEA para Asturias, tildándolo de institución rancia, y acercando los actos del Instituto a un público amplio no solo de Oviedo sino de numerosos concejos asturianos. Su conocimiento profundo de Asturias, reflejado en libros, artículos y otras publicaciones de naturaleza diversa, le convierten en uno de los grandes asturianistas de todos los tiempos.

Descanse en paz.