En un minuto el U.D. Llanera pasó de la angustia a la celebración

Duelos por todo lo alto en las tres últimas jornadas de la Liga de la Regularidad para solventar las tres plazas de ascenso a Tercera División

Publicado el 27/05/2016

Fue una guerra cruel la que sostuvieron los corazones y las cabezas de los seguidores del U.D. Llanera en las tres últimas jornadas de la Liga Preferente que finalizó el pasado día 15 de mayo, los corazones ansiaban la victoria mientras la cabeza decía que la misma era complicada; cinco equipos provocaban esa angustia, cinco equipos para tres plazas y cinco equipos que no abrían brecha, si bien en esa batalla final había enfrentamientos directos que los podía propiciar.

Necesitaba el Llanera ganar fuera de casa, pues no lo hacía desde la jornada 27 (28-02-2016) cuando derrotara a domicilio al Real Avilés por 0-4, y lo debía de hacer en la jornada 36 en el campo del Terreru frente al Rayo de Carbayín, ¡y lo consiguió!, con dos goles de Cris Alonso: el primero de chilena y el segundo de un potente tiro desde la esquina izquierda del área grande que se coló por la escuadra de la portería local, dos goles que si hubieran sido marcados por Ronaldo o por Mesi aún los estaríamos viendo por la TV; fueron tres puntos vitales para los arlequinadas que ya solo dependían de ellos mismos.

Era importante ese triunfo porque además en esta jornada, el líder Entrego se enfrentaba al ya descendido Real Avilés; el Berrón necesitado de puntos para la permanencia lo hacía ante el Navarro en puestos de ascenso, y un Andés que recibía a su vecino Luarca  necesitaba perentoriamente los puntos para seguir aspirando al ascenso, al igual que el Lenense que se las veía con el Madalena Morcín.

A la siguiente jornada, la 37 y penúltima, el Pepe Quimarán acogía a un Berrón necesitado de un punto para asegurar su permanencia, y la verdad que hizo sufrir al respetable pues, de un 2-0 a favor del U.D. Llanera en los inicios de la segunda parte, se pasó a una igualada a 2-2 que permanecería hasta el minuto 90 en que el delantero Nico inclinaba la victoria con un 3-2 a favor de los locales.

Un alarido. Un grito por fin liberado de las más de setecientas gargantas que ocupaban el campo; pero el árbitro no estaba dispuesto a terminar el partido y lo prolongó 7 minutos más, para que el corazón de todos los presentes colgara de la boca y para que se hubiera podido producir un accidente cardiovascular cuando en el minuto 97 el portero Gabri logró despejar, todavía me pregunto como, con su mano derecha un balón envenenado que iba directo, a medio metro del césped, hacia el palo derecho de su portería. Toda una tortura, y al final del sufrimiento, Llanera vivió una explosión de alegría, los seguidores invadieron el campo y comenzó la gran celebración.

Que los arlequinados hayan ascendido solo confirma la obstinación del modelo implantado en el entendimiento del director deportivo y la directiva del club arlequinado. Llegó la noticia a tierras lenenses, siguiente y último destino que el U.D. Llanera tenía que visitar para concluir una temporada histórica, y la Sociedad Deportiva Lenense tenía que ganar al ya ascendido Llanera si quería acompañarle en el viaje a Tercera División mientras pugnaban entre sí, a la misma hora, el Andés y el Navarro.

El triunfo de un buen organizado y ofensivo, aunque con cautelas, conjunto local y la ecuanimidad del juego visitante dio el triunfo a los lenenses por un 2-1 que incluía un penalti para cada equipo. Los otros dos rivales en la lucha por el ascenso se quedaron a las puertas al no haber conseguido nota eficiente, ya que  un 1-1 no daba puntos suficientes para cambiar de categoría.