Gerardo Sanz :Soto de Llanera ¿una nueva aventura como la de Aqualia?

Publicado el 05/03/2015

Las respuestas ofrecidas por el equipo de gobierno en el pleno del jueves acerca de la presunta compra del Club Social de Soto de Llanera, no sólo no han aclarado nada sino que han arrojado más sombras de duda, y eso merced a las diferentes versiones ofrecidas por el portavoz, Silverio Argüelles, y el alcalde, Avelino Sánchez.

A preguntas del PSOE, Argüelles afirmó que se estaba en trámites de aceptación de la oferta de venta realizada por el Banco de Santander al ayuntamiento, mientras que el alcalde, literalmente, afirmó: “la adquisición ya está hecha”. ¿En qué quedamos? ¿Estamos en una fase negociadora o ya se ha formalizado la compra?

En lo que sí coincidieron ambos fue en escurrir el bulto cuando se les preguntó por el coste de la rehabilitación, el plazo para la puesta en funcionamiento o si la gestión va a ser pública o privada.

Demasiadas dudas para un asunto de enorme relevancia, que haría necesaria la presencia de informes jurídicos y técnicos para justificar la idoneidad y la oportunidad de la compra, y que garanticen que se hace de acuerdo a la ley.

Eso por no hablar de la gestión oscurantista del tema, y que a la vista de los antecedentes existentes con Aqualia, cabe preguntarse si no estaremos ante otra gestión chapucera que puede acabar costándole a los vecinos de Llanera un nuevo desembolso inesperado, habida cuenta de que la compra no cuenta, por ejemplo, con la preceptiva consignación presupuestaria en las cuentas municipales.

Que el alcalde saque este tema a tres meses de las elecciones, demuestra el nerviosismo de un regidor preso de sus propias mentiras en relación a este asunto. Recordemos como unos días antes de las elecciones de 2011, enviaba una carta a los vecinos de la urbanización afirmando que la compra del antiguo club social ya estaba hecha. Ahora sale a la luz lo que ya sabíamos todos, que aquella vez mentía ¿y ahora?. Hemos llegado a un punto en el cual ya es imposible saber cuando Avelino Sánchez miente o cuando dice la verdad, si es que la dice alguna vez, claro.