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Clara Díaz: “Los deberes están prohibidos por el Tribunal Constitucional y no pueden ocupar el tiempo de ocio de la familia”

Publicado el 29/09/2016
El tapin Clara Díaz: “Los deberes están prohibidos por el Tribunal Constitucional y no pueden ocupar el tiempo de ocio de la familia”

La presidenta de la Asociación de Madres y Padres del colegio de Lugo de Llanera y vocal de la zona centro de Asturias de la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos de Asturias, Clara Díaz, explicó que la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (Ceapa)emprendió una campaña contra los deberes bajo el lema “En la escuela falta una asignatura que es mi tiempo libre”, lo que se les propone es una huelga de deberes en la que se intentará convencer a los docentes de que el trabajo debe hacerse en tiempos escolares y supervisados por los profesores. A lo largo del mes de noviembre contando con el apoyo de los profesores no se pondrán deberes los fines de semana, es una propuesta de Ceapa para ver la respuesta de los menores y como van a clase los lunes.

 Díaz comentó que esta reivindicación no es nueva y los profesores ya están avisados de las iniciativas que  se van a llevar a cabo. Los argumentos que se dan para la campaña es que los deberes son un método de aprendizaje erróneo, porque lejos de fomentar el desarrollo integral de las personas son herencia de un método pedagógico obsoleto basado en la memorización y en la repetición de los contenidos, “lo que está claro es que no se puede cargar a las familias de críos con deberes. Se intenta cubrir la ineficiencia del modelo de aprendizaje, cuando hay más contenidos en el colegio, con una sobre acumulación de tareas en casa que derivan en una responsabilidad a los padres y los hijos”, destacó.

Clara dice no a los deberes también porque sobrecargan a los alumnos y es una ampliación real y palpable del horario escolar, ya que en primaria son 5 horas y en secundaria son 6, “hay  veces que en secundaria las horas lectivas llegan a ser 60 a la semana, porque son seis en el centro más otras seis en casa todos los días. Los chavales no desconectan en toda la semana”, explicó. La presidenta comentó que existe una clara intromisión de los deberes en la vida familiar y el tiempo de ocio, que hacen que el tiempo de la familia se dedique a su realización alterando el modo de comunicación familiar, generando tensiones e influyendo negativamente en el tiempo libre y el ocio familiar.

 La llanerense recuerda que el Tribunal Constitucional puso límites a la presión constitucional de los deberes estableciendo que el tiempo situado fuera del horario escolar pertenece a los padres y es indisponible a la escuela. “Se está en contra de los deberes abusivos que llevan horas a todos los menores, no de un hecho puntual cuando un niño no acabó una tarea porque necesita más refuerzo”, apuntó.

 Clara afirmó que esto crea desigualdades entre los menores, que se centra en tres puntos: los recursos económicos de cada familia si puede o no pagar clases particulares a sus hijos para hacer los deberes allí; la disponibilidad de los padres, porque si tienen que trabajar no pueden hacer los deberes con sus hijos y la cualificación de los padres a la hora de ayudarles. “Por desgracia hay muchos profesores que bajan las notas o les castigan sin recreo si no acuden a clase con los deberes hechos y no tienen en cuanta los factores anteriores. Las familias desconocen que ante situaciones de este estilo pueden denunciar al profesor, aunque las familias se informan muy poco”, destacó.

Díaz comentó que las desigualdades se encuentran en algo básico como es la educación, ya que unos niños a los que no se les mandan deberes pueden disfrutar de su tiempo de ocio, mientras que el resto no. “A lo mejor la solución sería ampliar el curso, eliminando parte de las vacaciones, para no mandarles deberes. Además esto les permitiría a los padres conciliar mejor la vida familiar y laboral”, aconsejó.

La presidenta se queja además del elevado coste de los libros, con ejemplares que tienen el mismo temario que el del año anterior, “se están comprando libros de texto que no se acaban y se pagan 50 euros por ellos. Los padres lo que queremos es que no nos cueste la escuela de nuestros hijos porque constitucionalmente es una obligación el escolarizar a los menores y un derecho el que sea gratuita, porque si no lo escolarizas meten al niño en un centro, pero porque pagues un libro ningún profesor va a la cárcel”, explicó.