David Alonso de la ganadería El Molinero está a favor de que el concurso pase a ser nacional

Publicado el 23/03/2015
El tapin David Alonso de la ganadería El Molinero está a favor de que el concurso pase a ser nacional

David Alonso es el propietario de la ganadería de leche El Molinero ubicada en el alto La Miranda, lleva diez años participando con sus animales en el Concurso de ganado de Llanera organizado por el Ayuntamiento. “Aunque llevó una década participando como ganadero, desde niño acudía con mi padre a verlo, ya que él tenía vacas de leche. He conocido todas las ubicaciones en las que ha estado el concurso y la trasformación que ha vivido”, relató.

Alonso recuerda que los primeros años del concurso eran duros, ya que los ganaderos eran los que se encargaban junto con los miembros de la comisión de festejos de San Cucao de preparar los toldos, cortar la madera, entre otras muchas cosas. “En un primero momento participaban los animales de leche, las roxas y las pardas alpinas. Las exigencias para el jurado cambiaron mucho, y eso hizo que aumentara la competencia y mejoraran los animales” aseguró.

La ganadería el Molinero cuenta con 220 vacas, de las cuales 99 están en ordeño. Uno de los premios más importantes que se llevó en estos 10 años fue la subcampeona del concurso de vaca joven, también consiguió un primero y segundo de sección. “Para que el concurso mejorará aun más y las instalaciones deberían de contar con una parte cubierta o un entoldado. Aunque es el 13,14 y 15 de agosto, suele hacer buen tiempo”, confesó.

Alonso aseguró que el recinto de Llanera es el mejor de Asturias, porque está muy bien ventilado, sobre todo para las de leche. Por eso cree que se debería de invertir para traer el concurso nacional al concejo, con lo que aumentaría todavía más la calidad de los animales, que llegarían desde todos los puntos del país. “Sería bueno unir el concurso nacional de frisonas, asturiana de los valles y doble gruppa en Llanera”, aseguró.

David sólo acude al concurso de Llanera, ya que para él supone una responsabilidad siendo ganadero del concejo, “tenemos que participar porque está al lado de casa y así ayudamos para que siga adelante”, comentó. En cuanto a la preparación para el concurso, el ganadero afirmó que lo que más tiempo le lleva es enseñarlas a caminar, que supone dos o tres semanas. “Yo no las separo del resto, aunque veo cuales pueden estar mejor para el concurso. El jurado valora que las ubres están compensadas, que las patas estén en buenas condiciones y la morfología del animal”, explicó.

Los animales entran el jueves en el concurso y David las lleva en torno a las 15 horas. “Estaría muy bien que se aumentaran las dietas y los premios. Nosotros no perdemos dinero a no ser que un animal se ponga enfermo con mamitis, pero quedamos igual”, afirmó.

 Para los ganaderos de leche siempre supone más sacrificio el acudir a los concurso, la razón es que estos animales tienen que ordeñarse dos veces al día, y además en sus ganaderías están el resto de vacas, que tienen que seguir cuidando los días que dura el certamen. “Siempre andamos de aquí para allí, hay que ordeñar, que no se fastidien las máquinas, ni los animales se pongan enfermos”, relató.

David suele adelantar el trabajo antes de entrar al concurso, por eso las pela en el establo un día antes, en el recinto ferial les arreglan los lomos y preparan las ubres para cuando salgan a pista. “Hay muy buen ambiente entre todos los ganaderos, nos ayudamos en todo lo que podemos, si yo tengo que dejar a los animales para ir a ver al resto, siempre hay alguien que se queda vigilando mis vacas, ordenándolas y apartando el cucho”, comentó.