Gerardo Sanz: El presupuesto de la mentira con el que intenta tapar las últimas mentiras Avelino Sánchez

Publicado el 31/03/2015

En el tiempo de descuento de la actual legislatura, el alcalde Avelino Sánchez, presenta un proyecto de presupuestos que no es más que la muestra de la falta de pulso que ha tenido a lo largo de la legislatura, del encefalograma plano que ha marcado una inacción realmente pasmosa. Para Avelino Sánchez, las legislaturas no son más que un periodo de cuatro años en los que únicamente se toman decisiones los últimos cuatro meses.

Eso se llama hacer propaganda electoral y no tener en cuenta las necesidades reales de los vecinos, que las tienen a lo largo de los cuatro años. Recordemos que durante esta legislatura únicamente en 2013, fue capaz de presentar un presupuesto anual, a pesar de las demandas que se le han hecho desde la oposición durante los cuatro años de mandato.

Un presupuesto con el cual, el alcalde pretende secuestrar el año 2015, presentándolo a escasos dos meses de las elecciones municipales, y que ya no entraría en vigor previsiblemente hasta después de formada la nueva corporación salida de las urnas.

Un presupuesto con el que intenta tapar las últimas mentiras de Avelino Sánchez, como es la presunta compra del centro social de Soto de Llanera, una mentira con mayúsculas, como queda demostrado en el hecho de que aparezca en el presupuesto una cantidad destinada a ello o, lo que es lo mismo, de la compra no hay nada de nada.

Dice el alcalde de Llanera que “los presupuestos demuestran nuestro grado de compromiso con los vecinos y sobre todo , que tenemos un proyecto firme y definido para Llanera”. Para el PSOE de Llanera, el alcalde sólo ha tenido un proyecto en la mente: hipotecar durante 40 años a los vecinos de Llanera con las subvenciones a Aqualia. Recordemos que entre piscina y suministro de agua, la empresa nos pedía del orden de un millón de euros.

Desgraciadamente, este alcalde ya privatizó todo lo que tenía a mano en Llanera. De quedar algo, seguro que podríamos volver a reeditar las elecciones del 2007 cuando privatizó el servicio de suministro de agua por un plazo de 25 años, casualmente el máximo permitido por la ley para tener a mano 200 millones de las antiguas pesetas, muy cerca de aquellas elecciones de 2007.

Por otro lado, el proyecto de presupuestos que nos presenta el PP deja bien a las claras cuales son sus prioridades de un gobierno de fuegos artificiales y cartón piedra, y nula preocupación por las necesidades reales de los vecinos. No es de recibo que las partidas destinadas al apoyo al empleo o a las políticas sociales no vean ningún incremento, mientras que las destinadas a fiestas se doten con 341.000 €, es decir, un incremento de más de 110.000 € en relación al anterior presupuesto.

Para el PP la compra del centro social de Soto es uno de los ejes principales de la acción de gobierno que anuncia para 2015, es decir, inversiones en urbanizaciones privadas, mientras que para el PSOE lo son las personas y sus necesidades, como prueba la lucha constante que ha mantenido a lo largo de la legislatura por la creación de un plan de empleo local, o la dotación de las becas de comedor y ayudas al estudio para familias desfavorecidas, dos temas que Avelino Sánchez ha terminado por aceptar a regañadientes.

Por todas estas cosas y algunas más, el PSOE ya adelanta que va a votar en contra de esta coartada al desgobierno de Avelino Sánchez y su equipo.