Gerardo Sanz: Centro Social de Soto. ¿Otro caso Aqualia?

Publicado el 14/04/2015
El tapin Gerardo Sanz:  Centro Social de Soto. ¿Otro caso Aqualia?

 Lo ahorrado con Aqualia para el Centro Social de Soto

Llega el final de la legislatura y Avelino Sánchez ha entrado en una espiral de actividad inaudita. Un ejemplo de ello es la presentación de un presupuesto en el mes de abril, con las elecciones municipales ya convocadas. Un borrador de cuentas municipales que esconde algunas sorpresas dignas de tener muy en cuenta.

Una de esas sorpresas es que mientras presenta un borrador de presupuestos que se entiende sería con el ánimo de negociar con la oposición, puesto que no tiene mayoría absoluta, por su cuenta y riesgo realiza modificaciones presupuestarias transfiriendo créditos entre partidas.

En el presupuesto de 2013, que por la dejadez de Avelino Sánchez ha sido prorrogado en el 2014 y sigue ahora en el 2015, se había reservado la cantidad de 452.000€ para la famosa subvención a Aqualia que el alcalde de Llanera estaba empeñado en dar a la empresa del agua.

Pues bien, sin esperar a que finalice el proceso de aprobación de presupuesto inicial por el PP, el propio alcalde mediante modificaciones presupuestarias está haciendo trasferencias de créditos entre partidas que condicionarán el futuro presupuesto.

El ejemplo más significativo es el trasvase de la cantidad de 350.000 euros de la partida denominada “Subvención a empresa privada”, es decir, destinada a sufragar las escandalosas peticiones de Aqualia, a otra de “Edificaciones y otras construcciones” o, lo que es lo mismo, para la compra del edificio del antiguo club social de la urbanización privada de Soto de Llanera.

Una operación que no se termina en la compra de las instalaciones, sino que ahí precisamente empieza, habida cuenta de la existencia de un informe que asegura la necesidad del derribo del edificio por los problemas estructurales que presenta. Es decir, que esos 350.000 euros no serían más que el principio de una inversión que no se sabe a qué cantidad puede llegar.

Por otro lado, la falta de concreción en el modelo de gestión que se aplicaría hace sospechar que, una vez más, Avelino Sánchez está pensando en utilizar el dinero de todos para favorecer a una empresa privada. ¿No estaremos de nuevo ante un caso como el de Aqualia?