[X]

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia de usuario y ofrecerle los mejores servicios.
Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información en nuestra Política de Cookies.


Cultura encargará el proyecto de rehabilitación para subsanar las deficiencias en la iglesia románica de Santiago de Arlós, en Llanera

La Dirección General de Patrimonio anuncia que la ejecución de las obras se hará en coordinación con el Arzobispado de Oviedo

Publicado el 09/05/2017

 El viceconsejero de Cultura y Deporte, Vicente Domínguez, ha anunciado hoy el encargo del proyecto de rehabilitación de la iglesia de Santiago de Arlós, en Llanera, para subsanar las deficiencias que el templo presenta en la cubierta y en parte del pavimento.

 Domínguez, que ha visitado el monumento acompañado por el alcalde del concejo, Gerardo Sanz, ha precisado que la ejecución de las obras se hará de manera coordinada con el Arzobispado de Oviedo.

 El encargo del proyecto responde a las demandas que los vecinos de Arlós y el consistorio de Llanera han venido realizando desde que se frenó el proceso de rehabilitación, hace ya tiempo, debido fundamentalmente a que las obras acometidas no eran las oportunas para la adecuada conservación del edificio.

 La iglesia de Santiago de Arlós es una de las más significativas de la arquitectura románica rural asturiana del siglo XII, y la única de estas características en Llanera. Declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 2006, el edificio es de una gran sencillez estructural y volumétrica que emplea materiales pobres para su construcción, elementos que lo vinculan a la corriente del románico rural.

 Desde su construcción, las reformas más importantes en el templo han sido las efectuadas en la nave en 1887, a las que se sumaron después las obras del embaldosado. En 1902 se añadió una sacristía en el muro sur de la cabecera de la iglesia.

 Las últimas actuaciones en Santiago de Arlós se realizaron a partir de 1999, cuando se separaron los nichos del cementerio adosados al muro norte del edificio con el fin de solucionar los problemas de humedades. También entonces se abrió el muro del cabildo que ocultaba la portada, se renovó la carga exterior y se retocó la cubierta. Ahora, lo más urgente es rehabilitar la cubierta y buena parte del pavimento.