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El PSOE siempre ha sido favorable a la bajada del precio del agua al pequeño comercio

El PP fue incapaz de poner encima de la mesa ningún dato coherente más alla de una propuesta difusa que iba cambiando en función de su capricho

Publicado el 23/06/2017
El tapin El PSOE siempre ha sido favorable a la bajada del precio del agua al pequeño comercio
 

Las recientes declaraciones del portavoz del Partido Popular y de Ciudadanos acerca de la propuesta aprobada en pleno, y que los informes técnicos han echado abajo, para reducir el precio del agua al pequeño comercio, carecen del más mínimo rigor en tanto en cuanto nuestro Grupo Municipal siempre ha sido favorable a buscar vías que permitan rebajar el precio del consumo de agua al pequeño comercio.

El portavoz popular afirma en su nota que en esas reuniones no se avanzó nada por el entorpecimiento del equipo de gobierno, cuando la única realidad es que el popular, a pesar de ser el impulsor de la medida, fue incapaz de poner encima de la mesa ningún dato coherente más allá de una propuesta difusa que iba cambiando en función de su capricho, y fue el equipo de gobierno el que solicitó tanto a los servicios municipales como a la empresa Aqualia, datos de IAE y de consumos que ayudaran en a definir lo que se podría considerar pequeño comercio.

Ahí está el quiz de la cuestión, en definir con criterios objetivos y no variables lo que se considera pequeño comercio. El criterio del consumo, como plantea el PP, introduce la incertidumbre de qué pasaría si un año un comercio se pasara de ese mínimo. Con esa lógica habría que subirle el recibo cuando sigue siendo un pequeño comercio, y la situación contraria también se podría dar.

El criterio de la superficie introduce igualmente, como así lo pusieron de manifiesto los informes técnicos municipales, factores de incertidumbre muy complejos. El único criterio fiable, y así lo defendió nuestro Grupo Municipal, fue el de tomar como referencia el IAE, un criterio además fijado por ejemplo, por la Dirección General de Comercio y Turismo, como recoge en un anexo de las bases de concesión de subvenciones para la modernización del pequeño y mediano comercio. También se puede utilizar la Clasificación Nacional de Actividades Económicas del año 2009, donde aparece una clasificación, por lo que no es necesario inventarse criterio alguno cuando ya existen.

En esas estaba el asunto hasta que la impaciencia de la oposición en su conjunto, les llevó a saltarse las conversaciones que se mantenían hasta ese momento, y a llevar el asunto vía moción al pleno, y lógicamente, en ese momento se pidieron informes para saber si esa moción era posible aplicarla o no. Con anterioridad a tener una propuesta definida encima de la mesa, no tiene ningún sentido pedir informe alguno, porque hay que recordar que la propuesta llegó a los grupos municipales unos días antes de la celebración del pleno, sin tiempo material para que los diferentes servicios técnicos municipales hicieran sus informes respectivos.

Ahora tanto el PP como Ciudadanos critican al equipo de gobierno por unos informes elaborados por los servicios técnicos municipales, cuando el PP no tuvo rubor alguno, después de hacer una lectura totalmente interesada y errónea, de ampararse en un informe técnico para sostener la necesidad de pagar la friolera de 450.000 € anuales a la empresa Aqualia por el mantenimiento de la piscina de Lugo. Parece ser que cuando los informes no les son favorables o bien los interpretan torticeramente o los critican como han hecho ahora.

La propuesta popular, y esto se le olvida decirlo, traía aparejada una rebaja en el precio de agua que se le cobra, por ejemplo, a las oficinas bancarias del municipio, dejándolo por debajo del precio que pagamos todos los vecinos por el consumo doméstico. Si bien es cierto que son pocas los bancos asentados en Llanera, la filosofía de fondo no deja de ser significativa y muy típica del Partido Popular: bajar impuestos, tasas y precios públicos a unos pocos en detrimento de los muchos.

El portavoz de Ciudadanos nos acusa de ser especialmente celosos con los informes técnicos en este caso, y la realidad es que tiene que ser así, porque es en esos informes en los que hay que fundamentar muchas decisiones en la vida municipal, y cuando se toma una decisión hay que ser conscientes de las posibles consecuencias que se pueden derivar de ella.