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Después de ocho sentencias contrarias a Aqualia el PP sigue guardando silencio

El PP nunca ha explicado cual era el pacto no escrito que tenía con la empresa para tener ese empecinamiento de pagar a toda costa

Publicado el 28/06/2017
El tapin Después de ocho sentencias contrarias a Aqualia el PP sigue guardando silencioCandidatos del PSOE elecciones 2015

Hay silencios que son más expresivos que las palabras, y eso es lo que está ocurriendo con el PP ante las ocho demandas judiciales, entre piscina y suministro de agua, que Aqualia ha perdido ante el Ayuntamiento de Llanera. Si primero el PP fue el adalid de que había que pagar a todas costa todo lo que la empresa pidiera (a estas alturas ya iríamos por más de dos millones de euros), ahora asiste en silencio a los continuos varapalos judiciales que sufre la empresa.

Hay que recordar que fue esta agrupación la primera en recurrir a un bufete de abogados, de la Iglesia y Teijelo, en pedir un informe acerca de las consecuencias que tendría para nuestros concejales oponerse en el pleno a las pretensiones de la empresa, después de que el por aquel entonces alcalde, Avelino Sánchez, y su portavoz, Silverio Argüelles, recurrieran a toda clase de argumentos, incluido el discurso del miedo, para intentar parar la intención de nuestros concejales y del resto de la oposición, de decir no a las pretensiones de Aqualia, además de conseguir que los intereses de todos los vecinos fueran defendidos con solvencia, y no con la indolencia a la que nos tenían acostumbrados.

Se nos dijo que íbamos a hundir el ayuntamiento, que íbamos a tener que pagar indemnizaciones millonarias, que las infraestructuras había que pagarlas, que los concejales iban a incurrir en responsabilidades patrimoniales. Mensajes catastrofistas que la realidad se ha encargado de poner en su sitio, que no es otro que en el cajón de la multitud de mentiras con las que el PP despachó veinte años de gobierno.

Incluso después de una lectura más que interesada de un informe municipal que en realidad decía lo contrario, intentaron acceder a las peticiones de la empresa de unos 450.000 €, un dinero que si se le hubiera dado a la empresa habría creado un precedente de lo más peligroso.

El PP nunca ha explicado cual era el pacto no escrito que tenía con la empresa para tener ese empecinamiento de pagar a toda costa, unas presuntas pérdidas que no les ha reconocido ningún tribunal hasta el momento.

El PP primero decía que había de pagar y ahora asiste en silencio a la cascada de sentencias que no sólo castigan las pretensiones de Aqualia, sino que también ponen en solfa una forma de hacer política por parte de los populares, en la que siempre primaron los intereses de unos pocos por encima de los intereses de la mayoría de vecinos del concejo.