Alfredo Rodríguez: Lo primero dar la bienvenida el PP a la preocupación por la Escuela Municipal de Música de Llanera

Estaría bien que no vuelva a ocurrir, que una de las concejales del PP, dijera que no sabía nada de la Escuela de Música.

Publicado el 20/10/2017
El tapin Alfredo Rodríguez: Lo primero dar la bienvenida el PP a la preocupación por la Escuela Municipal de Música de LlaneraAlfredo Rodríguez, portavoz PSOE

Lo primero dar la bienvenida el PP a la preocupación por la Escuela Municipal de Música de Llanera y, lo segundo, lamentar que no haya manifestado esa misma preocupación a lo largo y ancho de los últimos 20 años de vida de la misma, algo que un PP algo desmemoriado se empeña en olvidar, porque la situación de pérdida de alumnos que está teniendo esa escuela no es ni mucho menos nueva, sino que tiene un antecedente más que claro.

 Nos remontamos al año 2011, cuando la nefasta gestión económica del ayuntamiento por parte de los equipos que encabezaba Avelino Sánchez, llegó a un punto insostenible y, claro está, una de las víctimas propiciatorias fue la Escuela Municipal de Música, que vio como sus tarifas aumentaban hasta los niveles actuales y, por otro, vio reducida drásticamente la oferta educativa con la supresión de violín, viola, contrabajo, trompeta, violoncello y acordeón diatónico.

 Eso con el consiguiente despido de cuatro profesores y un cúmulo de protestas por parte de alumnos y padres que fueron sistemáticamente ignoradas por el equipo de gobierno popular, y las correspondientes demandas judiciales que les reconocieron a otros profesores la condición de personal laboral indefinido no fijo.

 Tal era el desmadre en materia de personal que hasta ese momento había profesores con contrato y profesores que facturaban directamente al ayuntamiento por la impartición de esas clases, lo que generaba un despilfarro de recursos realmente notable y que puso a la escuela al borde de la desaparición. Otro momento de amnesia selectiva del PP.

 Otra de las consecuencias de ese plan de ajuste de 2011, fue el inicio en la caída en el número de alumnos de la escuela, ya que si en el curso 2011-2012 el número de alumnos al inicio del curso fue de 446 y de 391 al finalizar el mismo, en el 2012-2013 únicamente se matricularon 365 y llegaron al final del mismo 310, es decir, que se perdieron un total de 81 alumnos. Causa y consecuencia están muy claras.

 Suma y sigue. Del curso 2011-2012, en relación al 2010-2011, se habían perdido 21 alumnos; en el 2014-2015 eran 10 alumnos matriculados menos y 22 menos los que llegaron al final del mismo en comparación con el 2013-2014; en el 2015-2016 se siguió con la misma tendencia con 22 matriculados menos; en el 2016-2017 fueron una veintena menos, misma cifra que en el curso actual.

 Supongo que en la mayor parte de esos números algo de responsabilidad tendrán los sucesivos gobiernos del Partido Popular, que más allá de crear figuras sacadas de la manga, como la de “profesor responsable”, figura que se eliminó en 2013 porque nadie sabía de donde había salido, poco más hicieron por una escuela a la que ahora no dudan en utilizar políticamente, algo que no le hace ningún favor a la misma.

 Por otro lado, sería de agradecer que en sucesivas comisiones para tratar este u otros temas, los concejales del PP que acuden a las mismas estaría bien que antes se informaran y no vuelva a ocurrir, como así sucedió en la comisión de hoy que una de las concejales del PP dijera que no sabía nada de la Escuela de Música. Lo menos que hay que pedir a un concejal que representa a todos los vecinos, es que les muestre algo de respeto llegando a las comisiones informada suficientemente.

 Dentro de la estrategia de un Partido Popular abonado al lema “cuanto peor mejor”, está utilizando de una forma política rastrera una institución que tendría que estar fuera del juego político y, si de verdad tienen una preocupación real, que lo dudo mucho, deberían de dejarse de fuegos artificiales, de mentiras, empezar a asumir su propia responsabilidad, y trabajar desde la discreción que es desde donde se obtienen siempre los mejores resultados.

 Demasiado pedir me temo para un partido refractario y sumido en la radicalidad. Aunque no falta quien diga que el ruido puede convertirse en música, en este caso, el ruido amenaza con ahogar a la música.