Un vecino de Ables recoge firmas para que no se reponga el potro de la localidad

Publicado el 19/05/2015
El tapin Un vecino de Ables recoge firmas para que no se reponga el potro de la localidad

El vecino de Ables, Ramón Villanueva, ha recogido unas 70 firmas entre los residentes de la localidad para que no se reponga el potro que fue eliminado hace cinco años. “Sabemos que el Ayuntamiento llegó a un acuerdo con la Asociación de vecinos de que se quitaba y se repondría. Pero creemos que no es necesario que se reponga o de hacerlo que se haga unos metros más abajo que también hay espacio”, aseguró.

La razón es que la explanada que se construyó de hormigón una vez que se quitó sirve a los vecinos de aparcamiento, a los camiones pueden dar la vuelta y usarlo como zona de carga y descarga, “los vecinos más cercanos lo usan para dejar sus coches y es el único lugar en el que pueden hacerlo. Además impide el acceso de vehículos a las dos casas a las que da acceso este vial”, relató.

Las obras para reponer el potro comenzaron justo cuando se inició la campaña electoral y el martes 12 de mayo Villanueva presentó en el Ayuntamiento las primeras 54 firmas recogidas y ese día se paralizaron las obras, que las estaban realizando operarios del Consistorio. “Hablé con el concejal de Ganadería, Silverio Argüelles y me dijo que fueron varios vecinos de Ables los que solicitaron la reposición del potro”, afirmó.

El abogado Roberto Roces comentó que los vecinos llegarán hasta donde sea posible para que no se coloque el potro en dicha zona, “esperamos que está obra cuente con el expediente correspondiente, aunque no creemos que sea así, ya que no se ha informado a los vecinos ni se abrió un plazo de 15 días de alegaciones. Si no hay expediente el alcalde puede estar incurriendo en un presunto delito de prevaricación. Esta obra no era urgente ni de gran necesidad para Ables, por lo que no entendemos porque se realiza en campaña electoral cuando han tenido cinco años para hacerla”, comentó el letrado. Roces también aseguró que al darse una obra sin aprobar una partida para la misma, supondría un caso de presunta malversación de caudales públicos.