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No es por llevar la contraria a nadie, ni por ir de listo por la vida, pero...

A nuestra clase política les falta talla política, pero, sobre todo, les falta moral. Y a nosotros nos faltan luces, pues seguimos creyendo en sus falsedades y mentiras

Publicado el 25/12/2017
El tapin No es por llevar la contraria a nadie, ni por ir de listo por la vida, pero...

Creo que a los políticos de este país les falta talla política, son incapaces de comprender las necesidades reales de la población, solo les preocupa aquello que les puede otorgar votos y mantener contentos a sus votantes. ¿O, es que acaso creían que el problema catalán se solucionaba convocando elecciones a la Generalitat?  ¿es que creyeron que con su altiva actitud iban a conseguir derrocar al independentismo?

El independentismo se ha visto fortalecido. A pesar de haber perdido dos escaños, conseguirán de nuevo la presidencia de la Generalitat, y los más de un millón de votos de Ciutadans, más la suma del PSC, los de En Comú Podem, y los poquitos del PP, lo que hacen es constatar claramente una fractura política e ideológica entre los catalanes casi insalvable. Esta fractura es, única y exclusivamente, gracias a la pésima gestión que se ha llevado a cabo desde el Gobierno de España, y a la falta de valor del ex-president de la Generalitat que se dejó arrastrar por los antisistema de la CUP.

¿Francamente, alguno de ustedes ha creído en algún momento que el Sr. Rajoy ha actuado por el bien de España?, ¿alguno de ustedes cree que el Sr. Puigdemón ha actuado por el bien de Cataluña? No amigos no. Ambos son dirigentes de los partidos más corruptos de España y casi me atrevería a decir de Europa. El PP y la antigua Convergència Democràtica de Catalunya (que por mucho que cambie de nombre no dejan de ser los mismos) los miembros de sus gobiernos, e incluso los propios partidos como tales, se encuentran inmersos en infinidad de casos de corrupción en los diferentes tribunales competentes. No amigos, no se han preocupado por sus ciudadanos, se han preocupado por desviar la atención de los problemas de corrupción, aún a costa de un grave problema de inestabilidad política como es el caso de Cataluña.

Mientras se habla de Cataluña, no se habla de otra cosa, por ejemplo, del estado de la sanidad pública, del desfalco de las arcas de la seguridad social, la precariedad del empleo, de los recortes sociales, de la ya mencionada corrupción, del pacto con los vascos que, por apoyar al PP a sacar adelante los presupuestos de 2018 le van a costar a las demás comunidades autónomas 1500 millones de euros, y un sin fin de asuntos relevantes más.

Ahora se plantean varias preguntas: Tras el estrepitoso fracaso de la gestión del Gobieno ¿Se continuará aplicando el 155 indefinidamente? ¿Será nombrado por el Parlament como President de Catalunya, el Sr. Puigdemón, que es un prófugo de la justicia? ¿Se planteará el PP cambiar su estrategia respecto a Cataluña? (lo dudo) ¿Continuaremos haciendo este estrepitoso ridículo ante el mundo? (Sí, el ridículo, se lo garantizo, trabajo fuera de España y sé lo que se piensa de nosotros en el extranjero)

Lo dicho, a nuestra clase política les falta talla política, pero, sobre todo, les falta moral. Y a nosotros nos faltan luces, pues seguimos creyendo en sus falsedades y mentiras vendiéndonos la idea de que España se rompe, y el resto de los problemas pueden esperar, no tienen tanta importancia.

España no se va a romper, pero para ello, hemos de contar con políticos de verdad, capaces de hacer política real en favor de su pueblo y no de sus intereses, políticos capaces de pactar con su adversario político por sacar adelante al País, aún a costa de perder votos.

Mientras contemos con estos políticos mediocres, solo interesados en sus votos, sus poltronas y sus ingresos, no llegaremos a ningún puerto. No solucionaremos el problema de Cataluña, ni ningún otro problema que se plantee.