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Crítica unánime por la exposición de Julián Muñiz en la Casa Municipal de Cultura de Lugo.

Publicado el 18/01/2018
El tapin Crítica unánime por la exposición de Julián Muñiz en la Casa Municipal de Cultura de Lugo.

Es común que la crítica de arte como género académico, literario y periodístico, se presente como un análisis, una opinión y una evaluación detallada de una obra, o un conjunto de ellas, expresada por un solo individuo desde su único juicio. Si bien dos personas no experimentan la misma reacción ante una obra artística, ni la interpretan de la misma manera, en esta ocasión todos los que hemos apreciado los paisajes de Julián Muñiz, tenemos un criterio, una opinión y una crítica unánime.     

 Hasta el día dos de febrero y desde el quince de este mes, la Casa Municipal de Cultura de Lugo acoge la exposición de pintura de este vecino de Llanera aficionado desde siempre a las artes plásticas y dedicándole más tiempo a su creación desde su jubilación, utilizando la técnica del óleo sobre lienzo, sobre tablas y con distintas temáticas incidiendo en los paisajes y las marinas. Desde siempre este creador autodidacta ha nutrido sus conocimientos y su gusto por la pintura, sobre todo en las realistas e hiperrealistas, en un estudio continuo desde su casa y en su persecución constante de exposiciones dentro y fuera de Asturias.    

 Quienes visitamos esta muestra titulada  ¨El otoño en Asturias¨, pudimos  apreciar distintos rincones idílicos del paisaje asturiano trasformados en verdaderas obras de arte, creados por la inspiración trasmitida de esa estación del año, donde no solo las hojas caen de los árboles.

 Julián en cada uno de sus cuadros, nos trasladó a distintas visiones de nuestra Asturias,  desde  las conocidas  montañas tapizadas de un intenso verde y de su mar Cantábrico de un azul profundo. En cada uno de los paisajes, el artista sostiene un profundo  ritmo, equilibrio en sus trazos, donde combinando estos elementos y desde el acomodo de la exposición en el reducido espacio, estamos frente a una lograda obra de arte que agrada a nuestros sentidos. Los visitantes pudimos descubrir la pasión por la pintura de este creador desde las vibraciones destelladas en cada pincelada vista. Los colores están en total armonía, mezclados desde distintos trazos que nos dan las sensaciones de movimientos, energía y libertad, comunicándonos con éxito, una amplia variedad de pensamientos y sentimientos, desde  el corte de un madero por un campesino hasta el lanzamiento de una red por un pescador.

 Sin duda alguna, Julián tiene la capacidad de un creador del paisaje, no solo como mero reproductor de lo que observa, sino como un pintor responsable que, desde su ojo pasivo, completa las imágenes y las modifica con sus manos inquietas y creadoras.

 Las palabras por sí solas, no son suficientes para describir lo que el artista con su arte aquí mostrado, nos comunica. La fauna asturiana es el tema que Julián trabaja actualmente. Esperemos y deseamos que se exponga en un lugar con mayor capacidad para la apreciación de la misma. Ahora solo recomiendo a todos la apreciación de esta muestra que nos deja una puerta abierta llena de plácidos colores en nuestra memoria visual.  

 

Por: Maikel Valdés.