Los problemas de circulación en la capital del concejo, en Posada, están llegando a límites difíciles de aguantar.

Publicado el 30/05/2015
El tapin       Los problemas de circulación en la capital del concejo, en Posada, están llegando a límites difíciles de aguantar.

Todos tienen claro que Posada padece una circulación de vehículos altísima. Cruce de caminos y situada sobre la AS 17, es el final de la autovía de la industria que continuará hacia Avilés, pero que hoy se encuentra paralizada por el Principado de Asturias.

 

Pero no nos engañemos, los problemas que todos los días sufren los vecinos de Posada no se deben sólo a que el Principado no desdobla la carretera. Es más, otros muchos problemas no se solucionarán cuando esta obra se acometa.

Sobre ese tráfico total que se estima en cerca de 20.000 vehículos diarios, nadie habla de cuántos vehículos circulan en el núcleo urbano de Posada buscando aparcamiento.

 

La capitalidad comercial de Posada, mayor o menor, existe. Trámites en el Ayuntamiento, el Centro de Salud, entidades bancarias, tiendas, supermercados, bares, restaurantes, etc. todos ellos son servicios inexistentes en la zona rural. ¿En qué se desplazan nuestros vecinos de las parroquias rurales? En su inmensa mayoría en vehículo particular. Es un hecho. Estudios técnicos en poblaciones similares llegan a estimar que más del 30 por ciento del tráfico total no es de paso sino que simplemente busca dónde dejar el coche. Esto ha generado un enorme problema de aparcamiento y todos los responsables parecen haber mirado para otro lado. Hace ya tiempo que no se escuchan soluciones a este problema ni del gobierno ni propuestas de la oposición municipal. El caso es que es imperativo contar ya en Posada con un aparcamiento disuasorio suficientemente amplio.

 

¿Queremos que los parroquianos de San Cuaco, Arlós, Ables, Santa Cruz, Veyo o Ferroñes vayan mejor a Oviedo a comprar? ¿Queremos que los trabajadores de los polígonos de Asipo o el Parque Tecnológico vaya a comer a Lugones o a Oviedo? Si la respuesta es no, entonces nuestros gobernantes deben ponerse las pilas.

 

Si se ha habilitado una zona de aparcamiento “de hecho” a la entrada de Posada, en terrenos donde, no parece que se vaya a construir a corto plazo, ¿no es posible negociar con la propiedad para poder usarlo mientras tanto de un modo seguro y ordenado?

 

Esa solución debe ir acompañada de la otra cara de la moneda, el cumplimiento de las normas de aparcamiento y tráfico. Y esas normas no se están cumpliendo. Aparcamientos en doble y triple fila son constantes, conductores haciendo sonar el claxon de día y de noche porque están atrapados y cualquier día habrá algún problema más serio porque no se actuó a tiempo.

 

La policía local debe recibir instrucciones precisas sobre estos asuntos. ¿De qué sirve que dotemos a los comerciantes y a sus proveedores de zonas de carga y descarga restringidas de 8h a 13h si todas las tardes se pueden ver camiones descargando en doble fila bloqueando cuatro, cinco o seis aparcamientos? Estos profesionales han aprendido que en Llanera pueden venir a cualquier hora que no pasa nada, mientras que en otros concejos se les dota de reservas para que sean usadas a esas horas. ¿De qué sirve que haya 10 pasos de peatones en el núcleo de Posada si los coches los bloquean?

 

Pero el problema del tráfico tiene otro componente que lo ha agravado últimamente. Se trata de la nueva regulación semafórica en Posada. A raíz del cierre al tráfico del camino de Caravies que termina en el surtidor de gasolina se ha complicado la situación. Ese camino daba un desahogo al tráfico local que se perdió. Ahora toda la salida norte de Posada queda limitada a un solo stop en el Ayuntamiento donde se permite la salida en ambas direcciones. Los conductores noveles sudan para poder salir a hora punta en ese lugar y cada cierto tiempo se producen accidentes.

 

Desde ese cambio las largas colas ante los semáforos que regulan el cruce con la carretera de San Cuaco son mucho mayores. Tanto en sentido Avilés como en sentido Oviedo. Es necesario reorganizar los tiempos de esos semáforos para mejorar la fluidez del tráfico. No puede verse llegar la cola de coches en sentido Avilés hasta la rotonda de El Cruce en un día normal y se están viendo con asiduidad.

 

En conclusión problema sí pero es necesario: aparcamientos disuasorios suficientes, reabrir el tráfico en el camino de Caravies prohibiendo el giro a la izquierda, reorganizar los tiempos de los semáforos a la situación anterior y, sobre todo, dar instrucciones a la Policía Local para el estricto cumplimiento de las normas de tráfico y aparcamiento.