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El organismo internación UNRWA habló en Lugo de Llanera sobre las “Voces e historias de las mujeres palestinas”

Publicado el 21/03/2018
El tapin El organismo internación UNRWA habló en Lugo de Llanera sobre las “Voces e historias de las mujeres palestinas”

Una representante de la agencia internacional UNRWA, vinculada a Naciones Unidad, Ana Suárez, fue la encargada de mostrar a los vecinos de Llanera la situación real en la que se encuentran las mujeres palestinas, que viven una triple discriminación: por el hecho de ser mujeres, por la vulnerabilidad de sus derechos y sobre todo por vivir en una país con un conflicto bélico permanente.

Ana explicó que tras la II Guerra Mundial se dividió Palestina para crear el Estado de Israel en 1949, lo que supuso la salida de 600.000 personas de Palestina. Para atender la necesidades de estos refugiados se creó el 1 de mayo de 1950, UNRWA, con el objetivo de que desapareciera a los tres años, algo que no fue posible porque ahora mismo los refugiados palestinos son 60 millones.

Es una agencia que trabaja en el lugar de origen, pero en Asturias desarrolla su labor gracias a la Agencia Asturiana de Cooperación, su objetivo es informar a las sociedades sobre la situación que se vive en Palestina y en concreto se han centrado en la imagen de la mujer, ya que sufren una mayor vulneración de sus derechos.

Cuando Israel decidió levantar los muros en los lugares ocupados, muchas familias palestinas se separaron, incluso pueden llevar más de 30 años sin verse. Ana aseguró que en recorrer 40 kilómetros se puede tardar más de dos horas, los palestinos tienen que cruzar los muros a pie, no existe transporte público sólo taxis que pueden andar por zonas concretas.

La vulneración de los derechos humanos se produce de manera sistemática: restricciones al movimiento de bienes y personas, demoliciones de viviendas, desplazamiento forzado de la población palestina, entre otras manifestaciones de la ocupación, que provocan inseguridad alimentaria, dificultades para acceder a servicios de salud, educación, altas tasas de desempleo entre la población, etc.

Las mujeres palestinas, al igual que otras mujeres alrededor de todo el mundo, son agentes activas de cambio, comparten, construyen, crean conocimiento, alianzas y redes, crean sus propias estrategias de comunicación en las que trascienden los estereotipos que las encasillan para mostrar su día a día, su pensamiento, sus visiones y preocupaciones.

En muchas ocasiones son las encargadas de llevar un sueldo a casa, porque las contratan las agencias internacionales, esto crea conflictos familiares al cambiarse los roles establecidos en su cultura, donde los hombres tienen que ser de honor y mantener a sus familias. Las mujeres no pueden estudiar, ni trabajar en otros lugares ocupados por el peligro que puede suponer para ellas, por eso se ven confinadas a sus domicilios en la mayoría de los casos.