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El futbolista llanerense Ángel Luis Pérez rememora la victoria con el Mallorca en la Copa del Rey tras cumplirse 15 años

Publicado el 29/03/2018
El tapin El futbolista llanerense Ángel Luis Pérez rememora la victoria con el Mallorca en la Copa del Rey tras cumplirse 15 años

“Fue un momento histórico, es un gran privilegio haberlo vivido y para las aficiones de los dos equipos supuso un gran momento, ya que el Recreativo lo vivió esa única vez y  para el Mallorca creo que fue la segunda o tercera vez en su historia”

“fue una gran época en la que aprendí muchas cosas de jugadores importantes a nivel nacional. Fui con 20 años allí y tuve la suerte de compartir el terreno de juego con jugadores como Miguel Ángel Nadal, que jugó en el Barcelona, otro como Soler y fueron gente que me ayudaron mucho, porque ellos tiraban por los jóvenes que estábamos allí. Me ayudaron y me intentaron enseñar todo lo que ellos sabían, aunque luego depende de uno el cogerlo o no”

“En el fútbol lo único que queda son los amigos que puedas hacer y contados con una mano”

El vecino de Fanes, Ángel Luís Pérez, quiso rememorar con el periódico El Tapín el aniversario de su victoria con el Mallorca en la Copa del Rey. La final se disputó en el estadio Martínez Valero en Elche contra el Recreativo de Huelva, el equipo venció por 3 a 0 y los goles los marcaron: dos Samuel Eto´o y el tercero Pandiani de penalti. El llanerense lo vio desde las gradas, ya que no fue convocado en esta ocasión. “Fue un momento histórico, es un gran privilegio haberlo vivido y para las aficiones de los dos equipos supuso un gran momento, ya que el Recreativo lo vivió esa única vez y  para el Mallorca creo que fue la segunda o tercera vez en su historia. Para el equipo fue algo importantísimo, ya que ninguno de los dos conjuntos estaba acostumbrado a ello”, recordó.

Pérez llegó ese año al Mallorca por una cesión del Real Oviedo en el que jugaba. En Mallorca estuvo 6 meses con un equipo que realizó una temporada perfecta, ya que todo salió bien, “fue una gran época en la que aprendí muchas cosas de jugadores importantes a nivel nacional. Fui con 20 años allí y tuve la suerte de compartir el terreno de juego con jugadores como Miguel Ángel Nadal, que jugó en el Barcelona, otro como Soler y fueron gente que me ayudaron mucho, porque ellos tiraban por los jóvenes que estábamos allí. Me ayudaron y me intentaron enseñar todo lo que ellos sabían, aunque luego depende de uno el cogerlo o no”, afirmó.

El llanerense residió en el paseo marítimo de Palma de Mallorca, en un piso pagado por el club, además reconoció que el jugador más reconocido en ese momento del club era Eto´o al que consideró que era más reservado que el resto y le gustaba ir más a su “bola”, “el iba a entrenar era un buen tipo y compañero, te ayudaba si podía en todo lo que necesitabas, pero una vez que acababa el entrenamiento él se iba para su casa con los suyos y no teníamos mucha más relación. Con los que me mejor me llevaba y me acogieron muy bien fueron los del clan de los argentinos y uruguayos formado por: Pandiani, Ibagaza y Lussenhoff, es con los que más andaba por la isla”, apuntó.

En este momento no mantiene ninguna relación con las personas del fútbol, aunque alguna vez que otra ha tenido la oportunidad de hablar con ellos, pero sí que tiene un amigo de Palma que ha venido a visitarle en varias ocasiones. “En el fútbol lo único que queda son los amigos que puedas hacer y contados con una mano. Porque dentro del deporte siempre queda alguno pero pocos”, afirmó.

El futbolista considera que estuvo en el momento oportuno y en el lugar indicado para ser uno de los protagonistas de esa Copa del Rey del año 2003. “Aquel año cuadro que el equipo estaba bien formado con un buen entrenador que era Gregorio Manzano y salió todo bien. Hubo cruces difíciles en cuartos  y en semifinales, cuando nos tocó el Madrid con los Zidanes y Pavones, también nos tocó enfrentarnos con el Deportivo de la Coruña, que en aquellos años peleaba por el título y estaba siempre arriba en las ligas  y las eliminatorias nos salieron perfectas contra ellos”, explicó.

 El vecino de Fanes comenzó su carrera futbolística en el Avilés en la categoría benjamín y estuvo allí hasta alevines de segundo años, eso se debió a su ubicación de residencia en Santa Cruz, ya que está más cerca de Avilés que de Posada de Llanera. En infantiles fue cuando le fichó el Oviedo, donde permaneció hasta los dos años que estuvo en el primer equipo ovetense hasta que fue cedido al Mallorca.  “El primer año que bajó el Oviedo a segunda fue cuando debuté en el primer equipo. Era raro que me cediera a un equipo de primera, pero en aquellos años el conjunto azul no estaba muy bien de dinero y vieron oportuna la transacción, porque ya habían hablado con el Mallorca durante el verano y no se pudo hacer en aquella época, pero al lesionarse el lateral derecho que es mi posición optaron por la cesión. Las cosas que tiene el fútbol que a veces salen bien”, relató.

Después del Mallorca pasó dos años en Córdoba, el primer año jugó la mayor parte de los partido, pero el segundo año no comenzó bien y estuvieron las primeras ocho jornadas sin ganar a nadie y se metieron en el descenso, “se volvieron locos y ficharon a 14 jugadores nuevos y nos echaron al resto, me acuerdo que en los meses de enero y febrero éramos 38 jugadores en la plantilla”, explicó.

Pérez fichó después por el Numancia, donde tuvo su peor experiencia en el mundo del fútbol, porque su entrenador en aquel momento, Enrique Martín, no contaba con él y el deportista considera que no le gustaba la gente joven de la cantera o los chavales del filial. “Ese año lo pasé prácticamente en blanco, ya que jugué cuatro partidos y de ahí me fui para Palencia en Segunda B, donde estuve otro año, pero tuve la mala suerte de romperme allí el peroné y pasé 5 meses sin jugar y sin poder hacer nada y eso a lo largo de la temporada cuesta, además íbamos muy bien, porque casi conseguimos el ascenso a Segunda División”, apuntó.

Pérez estuvo después en el Marino de Luanco, ya que le requirió el entrenador José Luis Quirós, al que considera su padre futbolístico, porque le tuvo como entrenador en el filial del Oviedo, “siempre se fijo en mí y tiró de mí para cualquier circunstancia y le estoy agradecido”, aseguró.

Fue en Galicia donde pasó su última etapa antes de fichar por el UD Llanera, la primera vez fue al Montañeros de La Coruña en Segunda B, “allí lo pasé  muy bien con un entrenador como José Ramón, que era el hermano de Fran, allí tuvimos que aprender a jugar al fútbol de nuevo, porque la forma que tenía él de ver el fútbol era de la escuela de Guardiola, del toca y lleva, pero de aquella todavía estaba empezando el tema y era una forma diferente de ver el fútbol y a nosotros nos salió muy bien y estuve allí tres años. Pero al tercer año el hombre que ponía el dinero en el club se cansó y desapareció el primer equipo, aunque continúan las categorías inferiores”, comentó.

Estuvo un año en Ferrol que fue cuando  le encontraron la hernia en la espalda, donde jugó dos partidos y estuvo desde septiembre hasta enero intentando recuperar todo lo que podía con un fisio, que era entendido en el tema y le ayudó. Al no conseguir estar del todo bien le aconsejó que dejara el fútbol por la salud y estuvo tres años sin jugar, esto ocurrió cuando Ángel Luís tenía 31 años de edad. “Dejé de jugar varios años y cuando me encontré bien de nuevo, sin que me diera ningún problema para la vida normal, es cierto que para el fútbol es diferente porque tras finalizar algún partido me resiento, pero la tozudez puede más. El entrenador del Llanera, Pablo Detori, me entiende bastante bien y cuando necesito descanso no hay ningún problema”, afirmó.

Su relación con el conjunto arlequinado comenzó como entrenador de las categorías inferiores  y al tercer o cuarto año de llevar a los alevines hablando con Toño al final le convenció para entrar en el primer equipo, con la idea de hacerles un favor porque les faltaba gente y al final lleva tres años con el ascenso conseguido a Tercera División, pasándolo otra vez bien y volviéndose a sentir con ganas de jugar al fútbol como antes.

“Ahora mismo tengo ganas y físico, a lo largo de estos dos últimos años me encuentro muy bien y ha sido una sorpresa estar así, pero la  espalda sigue mandando avisos y más de una vez pensé en dejar el fútbol, pero no es por falta de ganas porque quiero seguir”, destacó.

En cuanto a la permanencia del equipo en la Tercera División el llanerense aseguró que se peleará por ello hasta el final de la temporada, “espero que se salve y nuestro problema no creo que es estar en las tres últimas posiciones, sino el arrastre del Caudal y del Lealtad, pero nosotros estamos peleando y el equipo tiene calidad y jugadores de sobra para salir del atolladero”, aseguró.

 




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Comentarios

Si me acuerdo de aquel día tan emocionante qué al final del partido vimos a Ángel Luis tirarse juntos a sus compañeros en plancha por el campo celebrando ser Campeones de la Copa del Rey qué tiempos aquellos ¿ verdad Ángel Luis ? un fuerte abrazo CAMPEÓN.
Comentado por Jorge Pérez Yaannelli el 30/03/2018 18:49:02