[X]

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia de usuario y ofrecerle los mejores servicios.
Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información en nuestra Política de Cookies.


María Amor García y Alejandro Paniagua homenajeados como jubilados de mayor edad de Llanera

El alcalde Llanera, Gerardo Sanz, dio la enhorabuena a los homenajeados y recordó que son un ejemplo para las generaciones posteriores, quiso recordar que el evento cumplió su edición número 34 y a él han acudido cuatro alcaldes.

Publicado el 15/05/2018
El tapin María Amor García y Alejandro Paniagua homenajeados como jubilados de mayor edad de Llanera

Más de 750 jubilados de Llanera se reunieron en el Restaurante La Torre en Pruvia para disfrutar de la comida de hermandad de San Isidro, donde María Amor García y Alejandro Paniagua fueron homenajeados como Jubilados de Mayor Edad, que estuvieron presentes en el acto.

Pero antes los mayores acudieron a la misa en honor a San Isidro, que se celebró en la Iglesia de San Salvador de Rondiella oficiada por su párroco y Vicario, José Julio Velasco, que estuvo acompañado por el párroco de Lugo, Ignacio Gallo, y el de Arlós y Santa Cruz, Valentín Castelao. En el acto estuvieron presentes el alcalde de Llanera, Gerardo Sanz, la concejala de Festejos, Pilar Fernández y varios concejales del Partido Popular de Llanera. La misa fue cantada por la Coral Polifónica de Llanera.

En la homilía José Julio aseguró que la tolerancia es el único camino que se dirige a la fraternidad, además dio las gracias a los políticos por acudir a la misa en honor a San Isidro y recordó que sus puertas están abiertas, que se ofrece pero que nunca se impone. El sacerdote recordó que este es un día en el que se homenajea a las personas del campo y a los mayores y quiso acordarse de los que no están. “Los mayores son los que nos permiten con su experiencia ver una luz en está oscuridad. Pero su sabiduría se debe a su esfuerzo, trabajo y a las cicatrices y apretones que les ha dado la vida. Una sociedad que recuerda a sus mayores es una sociedad con futuro, porque tienen en cuento sus raíces y su pasado”, destacó.

El párroco se acordó además de la ayuda que ofrece la iglesia a los más necesitados, a los marginados en la sociedad y a la gente que más lo necesita, sobre todo a través de Cáritas y de todos los mecanismos que tiene a sus manos.

La comida de hermandad comenzó con el homenaje. María Amor García, es vecina de Villabona y todos la conocen como Maruja. Vive sola en su domicilio, aunque cuenta con la ayuda y cuidado de sus dos hijas, Ana y Merce Suárez. Maruja nació en 1926 y tiene dos hijas y dos nietos, trabajó como modista en Posada de Llanera y después limpiando en minas de Villabona. Es una persona activa, dinámica que no descartaba salir a bailar si la sacaban. Su secreto es estar siempre activa, le gusta leer el periódico, las revistas y salir de casa a tomar el sol.

Alejandro Paniagua nació en 1926 en un pueblo de Valladolid y desde hace 28 años reside en Lugo de Llanera, ya que su pareja vive allí y ambos se conocieron en Mallorca. Paniagua trabajó como delegado comercial y tuvo tres hijos, uno de ellos falleció. Se mostró muy sorprendido con el homenaje, al no ser vecino del concejo y se mostró muy agradecido y emocionado. Sus hijos residen en Valladolid, pero van muy a menudo a Lugo de Llanera a verle.

El alcalde Llanera, Gerardo Sanz, dio la enhorabuena a los homenajeados y recordó que son un ejemplo para las generaciones posteriores, quiso recordar que el evento cumplió su edición número 34 y a él han acudido cuatro alcaldes.