[X]

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia de usuario y ofrecerle los mejores servicios.
Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información en nuestra Política de Cookies.


Carta al director. Demagogia y Política.

Publicado el 03/06/2018

El diccionario de la Real Academia Española de la lengua define la Demagogia en su como:

  1. f. Práctica política consistente en ganarse con halagos el favor popular.
  2. f. Degeneración de la democracia, consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder.

Pero también existen otras definiciones igualmente válidas:

Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L:

Manipulación de la opinión pública para hacerla instrumento de la propia ambición política.

O, por ejemplo, el Wordreference:

  1. P. ext., manipulación deliberada para ganarse a alguien.

Visto esto ejemplos, queda claro que la demagogia es un término que significa dirigir, por tanto, demagogia significa el arte, la estrategia o el poder para conducir al pueblo. Es decir, guiar al pueblo.

Efectivamente, la demagogia es una práctica habitual en el mundo de los políticos, y de los no tan políticos, que utiliza los sentimientos y las emociones del pueblo para ganarse su apoyo. A través de la retórica, los demagogos intentan motivar, incitar o estimular las pasiones, los deseos o los miedos de la gente para conseguir el favor popular.Por lo tanto, la demagogia atrae las decisiones de los demás hacia los intereses políticos propios, a partir de la utilización de falsedades, medias verdades, falacias o mentiras. La manipulación de la información, los datos fuera de contexto y las falsas dicotomías también forman parte de la demagogia.

Y eso, es lo que ahora mismo se está haciendo por parte de muchos políticos y personas de la calle que, llamándose demócratas, no aceptan los mecanismos democráticos que la Constitución Española, las leyes que de ella derivan, y los reglamentos que las acompañan, pone en manos del Parlamento democráticamente elegido por los españoles, convirtiendo así a sus diputados electos, en los representantes del pueblo español, y por lo tanto, capaces de tomar las decisiones en nombre del pueblo que les ha votado, sean de un color u otro: Azul, Morado, Naranja, Rojo o Verde. Incluso Amarillo, si nos ponemos.

Dejémonos de demagogia, y EXIJAMOS que nuestros representantes hagan lo que tienen que hacer POLÍTICA en favor de su país, que para eso se les ha elegido.

Y hablando de POLÍTICA con mayúsculas, ésta es muy compleja y difícil de entender para el ciudadano de a pie. La política, tal y como se define en los textos universitarios de Ciencia Política, es: “una práctica o actividad colectiva que los miembros de una comunidad llevan a cabo, siendo la finalidad de esta actividad, regular los conflictos ente los grupos sociales. Y el resultado es la adopción de decisiones que obligan -por la fuerza, si es preciso- a los miembros de la comunidad”

Por lo tanto, la POLÏTICA, es la gestión del conflicto social mediante decisiones vinculantes. Y eso es lo que ha ocurrido recientemente en nuestro Parlamento.

Por lo tanto, insisto, dejémonos de demagogia, y que la POLÍTICA siga su curso por los cauces constitucionales, legales y reglamentarios.

 

Rodolfo Cenit




Añadir comentario


0 de 1000.

Comentarios