Sergio Álvarez : Deseo que no se busque “innovar” con experimentos históricos, que desvirtúen la fiesta y puedan dar lugar a enfrentamientos.

Publicado el 07/07/2015
El tapin Sergio Álvarez : Deseo que no se busque “innovar” con experimentos históricos, que desvirtúen la fiesta y puedan dar  lugar a enfrentamientos.

Un año más damos por finalizada una nueva edición de los Exconxuraos de Llanera, y como siempre, ha sido un éxito. Un éxito formado por las personas que colaboran en la recreación,  por los asistentes a la cena medieval, por la ambientación del mercado y campamento medieval… en definitiva, un éxito que hace que esta fiesta, nuestra fiesta, sea un referente no sólo a nivel regional, sino que llega mas allá de nuestras fronteras.

 Pero esto no es una casualidad, sino que es fruto de una fórmula que no pocas localidades intentan afianzar en sus calles, pero que sólo unas pocas fuimos capaces de instaurar: El Medievo.

 Quizás alguien este pensando que eso es secundario, pero se equivoca. Este detalle marca la diferencia que hay entre los Exconxuraos, y el resto de las fiestas que habitualmente podemos disfrutar en nuestra tierra.

 Los Exconxuraos están construidos sobre un hecho histórico muy importante para Llanera, que fue recuperado por Don Ignacio Ruiz de la Peña, y materializado en fiesta por un grupo de personas encabezado por Lorenzo Ramos. Quizás este sea el matiz más importante, elogiamos un acontecimiento importante para Llanera y los llanenrenses que se celebró en la época medieval.

Nunca se puso en duda si celebrábamos la rebelión o la sumisión del pueblo de Llanera, porque desde el momento en que esta fiesta nació, se tuvo claro que lo que hacía especial al capítulo de los perxuraos, era la unión de un pueblo. Una unión de los vecinos contra unos tributos que consideraban injustos, y trasladado a nuestros días, como una unión de los vecinos por celebrar y conmemorar lo que hicieron nuestros antepasados y transformarlo en fiesta. Por ello, espero y deseo que no se busque “innovar” con experimentos históricos, que desvirtúen la fiesta y puedan dar  lugar a enfrentamientos y disputas innecesarias, ya que la historia fue como fue, y nadie puede cambiarla.

 A partir de ese momento había que darle forma al evento combinando historia con ocio.

Las asociaciones y vecinos que colaboran, fueron uno de los pilares fundamentales. Supieron avanzar con la fiesta y, a día de hoy, decoran sus barracas, usan vestimentas medievales, participan en la recreación… con el único fin de trasladar al visitante que viene a Llanera a otra época. Son los verdaderos protagonistas de esta fiesta.

 También los pregoneros de los diferentes años han sido y son, verdaderos “mantenedores” de la fiesta. Han contribuido a difundir nuestra celebración y la han defendido como “algo suyo”. Pueden y deben seguir formando parte de esta celebración, con la misma importancia desde el primero hasta el último.

 El campamento, el mercado, los pasacalles, y el torneo completan esta oferta festiva dándole ese ambiente pintoresco y colorido que es tan habitual en las celebraciones medievales.Los espectáculos musicales, aunque no habituales en este tipo de fiestas, supieron amoldarse a la programación y con los años afianzarse dentro de la misma sin que ésta pierda el sentido histórico.

 La cena medieval, es, sin duda alguna, el mayor atractivo de la fiesta de los Exconxuraos. Y ello, no sólo por la decoración minuciosa y su marco incomparable, sino porque se trata de la cena medieval con mayor número de comensales en lo que a fiestas históricas se refiere. Además, es una de las más baratas de toda España. Si indagamos en la red podemos ver que los precios de este tipo de celebraciones superan con creces los 35 euros, y en escasas ocasiones cuentan con un torneo de las características del nuestro.

Por ello, tampoco podemos permitir que la misma sea  motivo de discusión o controversia, porque este tipo de publicidad afea y perjudica a la fiesta. La cena medieval debe mantenerse en la misma línea, y, de cambiar, siempre a mejor, evitando populismos y debates huecos, que no comparten ni las mas de 1400 personas que acuden cada año, ni la mayoría de los llanerenses que, por un motivo u otro, no lo hacen.

 También los niños disfrutan de un ambiente poco habitual, donde todos quieren ser el caballero vencedor, o la dama del castillo. Sin duda un espacio muy recomendable para los mas pequeños, y sin una sola atracción moderna, ni chiringuito de feria, ni ordenadores… quizás por eso el éxito y disfrute entre los niños.

 Lo que quiero reflejar con esta explicación es que los Exconxuraos son lo que son por su esencia medieval. Los visitantes acuden no sólo por los  espectáculos musicales, a pesar de que éste sea el momento en que más gente se aglutina, sino por la gran programación medieval que se ofrece durante todo el día: compran en el mercado, en las tabernas, y disfrutan de algo diferente. Los Exconxuraos se han convertido en punto de encuentro y confraternización de muchas familias y amigos, que disfrutan de un día de comida campestre en un entorno inmejorable.

 Sin duda los Exconxuraos son la fiesta medieval por excelencia. Esta es la esencia sobre la que el Partido Popular lleva trabajando los últimos años y sobre la que debemos incidir para que ésta fiesta, nuestra fiesta, siga creciendo y avanzando, poniendo nuestro objetivo, en la obtención del título de Fiesta de Interés Turístico Nacional.

 Espero y confió que el nuevo equipo de gobierno sepa entender y valorar nuestra fiesta, y continúe luchando para mantener los Exconxuraos donde se merecen.