La Comisión Europea aprueba el Plan de Desarrollo Rural de Asturias que supondrá una inversión de 500 millones hasta el año 202

Publicado el 27/07/2015

 ·        El documento apuesta por la incorporación de jóvenes al campo, la modernización de las explotaciones y la mejora de las industrias agroalimentarias

 

 

La Comisión Europea ha aprobado hoy el Plan de Desarrollo Rural (PDR) de Asturias para el período 2014-2020, con una inversión pública total de 500 millones, de los que 325 le corresponden al Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER).

 

El nuevo PDR sigue las principales líneas estratégicas del Gobierno del Principado para garantizar el mantenimiento de la actividad ganadera, por lo que incentiva con 19 millones en ayudas la incorporación de jóvenes al campo, la modernización de las explotaciones con otros 57 millones y la mejora de las industrias agroalimentarias con 57 millones más.

 

El plan destina 110 millones a las ayudas vinculadas al agroambiente, en las que se incluyen todas las compensaciones por el desarrollo de la actividad en territorios con dificultades objetivas o zonas con limitaciones naturales, y la gestión del territorio en espacios protegidos. Otros 89 millones se dedicarán al sector forestal y 70 millones más al Eje Leader, vinculado a la diversificación económica del territorio.

 

El Plan de Desarrollo Rural es una herramienta estratégica para la dinamización económica, la diversificación, el mantenimiento del empleo y, por tanto, de la población en el medio rural. En su elaboración se ha contado con la participación de todos los colectivos implicados e incluye medidas novedosas como los fondos destinados a I+D+i, y el establecimiento de un sistema de gestión territorial para que las superficies infrautilizadas o abandonadas que son susceptibles de aprovechamiento puedan ser recuperadas y formen parte de las explotaciones ganaderas.

 

Asimismo, por primera vez, se contemplan medidas de mantenimiento de sistema de alto valor ecológico que, en el caso de Asturias, van a permitir conjugar la conservación del territorio y el desarrollo endógeno de la actividad ganadera, agrícola y forestal.