Sé reportero de El Tapín "Presupuestos": Es bueno darse prisa, pero para aplicar las políticas propias no las ajenas

Publicado el 29/07/2015

Quiero ser reportero de EL TAPÍN, pero no voy a denunciar un problema concreto de suciedad  en una calle, como ya hice en alguna ocasión, sino que quiero criticar lo que el nuevo equipo de gobierno está haciendo con los presupuestos.

Es cierto que a todos los gobiernos se les da un  margen de confianza para que tomen sus primeras decisiones, los famosos “100 días”, pero ello no quita que podamos hablar los ciudadanos y no la oposición.

Las declaraciones del portavoz del PP y de la concejala de hacienda del PSOE me hacen pensar en que la rápida elaboración de unos nuevos presupuestos para el 2015 no nos va a deparar grandes sorpresas. Y francamente yo me esperaba grandes sorpresas ¿o no?

Y digo esto porque por lo dicho por los portavoces , las variaciones son mínimas. Y yo me pregunto ¿deberían ser mínimos esos cambios? En los presupuestos se refleja toda la acción política que se quiere llevar a cabo. Parece que el único cambio significativo entre el anterior proyecto del PP y el actual del tripartito sea cubrir las canchas de los colegios. Ojo, inversión necesaria sin duda, pero que representa menos del 4% de un presupuesto de casi 13 millones de euros.

Yo creo que necesito más información municipal sobre qué está haciendo el equipo de gobierno. Al fin y al cabo, gobernar es escoger unas opciones y desechar otras. Creo que debemos saber cuáles son las opciones distintas que el tripartito ha escogido en sus presupuestos. Hay que recordar que, a pesar de la crisis, el anterior alcalde presumía de  que contaba con unos 3 millones de euros para poder invertir y que provenían del superávit del año anterior.

Hasta donde yo sé, ningún ayuntamiento asturiano ha aprobado sus presupuestos después de las elecciones municipales.

Es bueno darse prisa, pero para aplicar las políticas propias no las ajenas, esas por las que los votantes les hemos dado la mayoría a tres grupos políticos que poco o nada se parecen en su ideología al partido Popular.