El Equipo de Gobierno ante las acusaciones y falsedades del portavoz popular, Silverio Argüelles,

El tema del circo, carretera de Pando, la incineradora, zona de juegos infantiles, alcaldes de barrio y desbroce de caminos.

Publicado el 08/10/2015
El tapin El Equipo de Gobierno ante las acusaciones y falsedades del portavoz popular, Silverio Argüelles,

El Equipo de Gobierno ante las acusaciones y falsedades que el portavoz popular, Silverio Argüelles, atribuye a este equipo de gobierno, no nos cabe más que decir que sus ansias por aparecer ante la opinión pública como el único garante de las esencias municipales, le hacen, una vez más, utilizar argumentos carentes de sentido de la realidad.

Afirma que la consejera de Fomento y el alcalde le mintieron a los vecinos en el acto de presentación del proyecto de la reparación de la carretera de Pando. Eso hubiera sido cierto si en el momento de anunciar los plazos, ambos hubieran sabido del retraso que iba a sufrir la formación del nuevo gobierno del Principado, salido de las elecciones de mayo, un hecho totalmente imprevisto y que terminó afectando a esa obra, entre otras muchas por toda Asturias. Este es un caso claro de la obsesión del señor Argüelles por echar la culpa de cualquier cosa al primer rival político que tiene a mano.

El asunto de la incineradora es un tema sensible para el concejo y que actualmente está en vía muerta, toda vez que habrá que hacer un nuevo plan de residuos, y supongo que el PP estará de acuerdo en que ahora mismo no es necesario realizar esta consulta. El tema surgió en la reunión con los vecinos de Villardeveyo, y allí cada grupo expuso su posición al respecto y se explicó que los tres grupos habían llegado al acuerdo de, en caso de llevarse el proyecto adelante, se pondría la decisión final del ayuntamiento en sus manos a través de una consulta. En lo que usted ve una mentira, nosotros vemos una actitud de dar la cara y de hablar de los temas con franqueza con los vecinos, algo que ustedes no hicieron en ninguno de sus mandatos.

En relación al desbroce de caminos, una de las quejas que hemos podido recoger desde el equipo de gobierno en todas las asambleas vecinales celebradas, es precisamente el mal funcionamiento general de este servicio, incapaz de dar abasto a las necesidades, gracias a un servicio ineficiente, con y sin refuerzo, y eso sólo es responsabilidad de las decisiones tomadas por los populares durante veinte años, y ahora, en cuatro meses, el PP pretende que le demos solución inmediata. No deja de ser paradójico.

Otro tanto de lo mismo ocurre con la zona de juegos infantiles de Posada, cuyo deterioro ya se puso de manifiesto con la anterior corporación municipal, de la que el actual portavoz popular formaba parte. ¿Qué hicieron para solucionarlo? Nada. Otra vez quiere que sea este equipo de gobierno el que deshaga los entuertos de la gestión caprichosa de los populares.

Con el tema de los alcaldes de barrio, vuelve a coger el rábano por las hojas. En ningún caso se trata de quitar funciones a los técnicos ni, mucho menos, hacer dejación de las funciones propias de los concejales, sino de incluir dentro de las competencias del alcalde de barrio, aquellas relacionadas con la “vigilancia inmediata de las obras y servicios municipales en su demarcación”. Una competencia que podrá encontrar en la Ley 6/1988, de 25 de agosto, de Régimen Local de la Región de Murcia, una comunidad autónoma gobernada por el Partido Popular.

Finalmente, vuelve al funambulismo político con el tema del circo, un asunto sobre el que este equipo de gobierno ha mantenido una postura clara, como ya manifestamos en el pasado pleno municipal. Esa postura es contraria a la celebración de este tipo de espectáculos con animales, pero al cumplir con todos los requisitos exigidos por la normativa autonómica y a falta de una regulación local, se dieron las autorizaciones pertinentes para su instalación. Efectivamente, es un espectáculo que tiene buena acogida entre los pequeños y muchos adultos, pero no se le escapará que hay una creciente oposición a la celebración de este tipo de espectáculos, pero esa parte de la realidad prefiere obviarla en tanto en cuanto no encaja con su visión distorsionada, y el ansia desaforada que siente por culpar a este equipo de gobierno incluso por los errores de la gestión de los populares durante dos décadas.