La incidencia de la gripe en Asturias desciende en todos los grupos de edad por segunda semana consecutiva

Publicado el 12/02/2015

La tasa de incidencia de la gripe en Asturias en la sexta semana de 2015 se ha situado en 275 casos por cada cien mil habitantes, después dehaber alcanzando el pico de la onda epidémica en la semana 4/2015. La difusión sigue siendo epidémica y la intensidad, media, y se espera que esta situación continúe durante las próximas semanas hasta que vuelva a niveles basales en el plazo de un mes y medio. La afectación ha disminuido en todos los grupos de edad, aunque vuelve a ser más marcado en los menores de quince años.

 

La proporción de casos con alguna complicación en el momento de la consulta y las derivaciones al hospital desde atención primaria se mantienen en niveles bajos. Entre los casos notificados, los factores de riesgo más frecuentes siguen siendo el asma y la enfermedad cardiovascular crónica, seguidas de situaciones de inmunodeficiencia y enfermedades metabólicas, como la diabetes.

 

En el conjunto del país, la actividad gripal también disminuye con la única excepción de Cataluña, único territorio en el que su evolución es todavía creciente y la onda gripal continúa en fase de ascenso. La tasa global de incidencia de la enfermedad en la semana 06/2015 descienden a 276,96 casos por cien mil habitantes, lo que indica que el pico de máxima incidencia de la temporada 2014-2015 se alcanzó en la semana 05/2014. Se observa un descenso significativo de casos en todos los grupos de edad, excepto en los mayores de 64 años.

 

La gripe es una enfermedad infecciosa generalmente benigna, que se inicia repentinamente y puede suponer la aparición de fiebre, dolores musculares, malestar general, tos, dolor de cabeza, congestión nasal, estornudos o dolor de garganta. Está causada por un virus y se contagia muy fácilmente, por lo que es importante seguir unas buenas prácticas de higiene que ayudan a disminuir la transmisión del virus y son la acción más efectiva para protegerse y proteger a los demás.

Es muy importante evitar el contagio, especialmente al toser o estornudar, y para ello se recomienda:

  • Utilizar pañuelos de papel para taparse la boca y la nariz cuando se tosa y se estornude. Si no se dispone de pañuelo de papel, se debe toser y estornudar sobre la manga de la ropa (en el hueco del codo) para evitar contaminar las manos.
  • Tirar los pañuelos de papel después de utilizarlos.
  • Lavarse a menudo las manos con agua y jabón.
  • Mantener una buena ventilación de los espacios cerrados.
  • Limpiar con frecuencia las superficies que se tocan con las manos como los pomos de las puertas, los interruptores…

 

El tratamiento más adecuado consiste en aliviar los síntomas mediante analgésicos y antitérmicos. En la mayor parte de los casos, la gripe se cura sola con las medidas habituales: beber abundantes líquidos y utilizar los antitérmicos y analgésicos habituales, como el paracetamol, según las recomendaciones de los profesionales sanitarios, hasta recuperarse. La vacunación anual a las personas mayores y vulnerables evita las complicaciones de la enfermedad y previene la mortalidad por esta causa.