Alfredo Rodríguez: “Las falacias del Servicio Municipal de Enseñanza de Idiomas”

Resulta curioso que Sergio Álvarez haga alusión a un sondeo realizado durante su época como concejal, que no aparece por ningún sitio en el expediente.

Publicado el 11/11/2015

Unos días después de la celebración del pasado pleno ordinario, el concejal popular Sergio Álvarez, pidió a través de los medios de comunicación que el actual equipo de gobierno pusiera en marcha un Servicio de Enseñanza de Idiomas, incurriendo ya en la primera falsedad al respecto, porque en el expediente que cita el concejal popular se habla de Servicio Municipal de Enseñanza de Idiomas, y sería bueno saber porque ahora la denominación de “municipal” ha desaparecido del escrito del concejal popular.

Tal vez porque se ha dado cuenta de que difícilmente un servicio que se pretende impartido por una empresa privada, se le pueda dar la denominación de “municipal”, eso a pesar de que iba a ser el ayuntamiento de correr con todos los costes de utilización del local necesario para impartir las clases, desde el equipamiento, la luz, el agua, la limpieza, material de oficina.

Por otro lado, resulta curioso que haga alusión a un sondeo realizado durante su época como concejal, que no aparece por ningún sitio en el expediente, y únicamente en una suerte de proyecto, de endeblez sonrojante, se menciona la existencia de 220 alumnos de Llanera matriculados en la Escuela Oficial de Idiomas de Oviedo, sin que se sepa qué idioma están estudiando, en qué nivel. Otra deducción que se saca de ese dato paupérrimo, es el que la totalidad de esos alumnos estarían dispuestos a matricularse en este servicio en el concejo, una afirmación que podría ser esa o la contraria.

Porque también llama poderosamente la atención, que el proyecto de ese servicio, esté firmado únicamente por el aquel entonces concejal de Juventud, y sin el refrendo de ningún otro técnico municipal ni del área de Cultura, ni de Educación, ni de Juventud, ni de Secretaría, ni de Intervención.

En el mismo proyecto se afirma que el servicio “será financiado el 100% por el Ayuntamiento de Llanera, a través de las cuotas de sus beneficiarios”, quienes abonarían 30 € al mes, de los cuales 26 irían a parar a las arcas de la empresa y cuatro a las municipales, y se evalúa un coste por nueve meses de clases de 54.000 €, y 200 alumnos matriculados. De lo que no se dice nada es de qué pasaría si no se alcanza ese umbral de matriculaciones que se considera como el ideal para cubrir el coste del servicio. ¿Tal vez estaban pensando en un modelo como el de la piscina de Lugo y Aqualia?, porque el asunto del riesgo y ventura de la empresa no se contempla por ningún lado.

Una cantidad que para que el ayuntamiento pudiera empezar a cobrarla, habría que hacer una modificación de las ordenanzas fiscales, algo que se hizo en el mismo pleno de este mes de noviembre, sin que en ninguna de las reuniones y comisiones de Hacienda previas al pleno, el PP manifestara su intención de incluir ningún precio público para esta actividad. Eso obligaría a volver a llevar las ordenanzas a pleno y ponerlas a exposición pública durante un mes otra vez. Si eso no es falta de previsión y tirando a chapucero, muy poco le falta.

Para dejar más clara la filosofía real del servicio, y no las ensoñaciones con las que nos quieren deslumbrar los populares, en mayo de 2015 el director general de Personal Docente y Planificación Educativa, envía al ayuntamiento un informe, a petición municipal, que dice que este proyecto “no supone la creación de ningún centro educativo, ni el desarrollo del currículo, ni la expedición de ningún título oficial, tratándose en realidad de una actividad complementaria y de refuerzo tal y como indica el propio proyecto municipal”.

El concejal popular, asimismo, desde el servicio de Intervención municipal, se emitió otro informe en mayo de 2015, dice en uno de sus párrafos: “Al tratarse de un proyecto nuevo su incidencia en el cumplimiento de los objetivos de estabilidad presupuestaria y sostenibilidad financiera vendrá establecida, por un lado, por el grado de la propia ejecución presupuestaria, y por otro, por los ingresos que se obtengan y el coste del servicio, sin que en este momento se pueda determinar”. Más dudas.

Con todos esos datos en la mano y la filosofía de base de este equipo de gobierno, de no utilizar los recursos públicos para beneficio de una empresa privada, algo tan querido para los populares, no vamos a dejar que nos embarquen en otra de sus aventuras sin rumbo cierto.