Galardón Llanerense del Año 2010. Ramón Rodríguez, profeta en su tierra

Publicado el 16/02/2015
El tapin Galardón Llanerense del Año 2010. Ramón Rodríguez, profeta en su tierra

El salón del Restaurante Torre de San Cucao se quedó pequeño para acoger a todas las personas que quisieron estar presentes en el acto de entrega del galardón Llanerense del Año 2010, que por vez primera concedió el periódico El Tapín, y que recayó en el director de la Biblioteca de la Universidad de Oviedo, Ramón Rodríguez, natural de Tuernes El Pequeño.

Ese fue uno de los hilos conductores de su discurso fijándose en aquellos paisajes de su infancia y juventud, y recordó las enseñanzas recibidas en su casa, y las que le proporcionaron sus primeros maestros en las escuelas en un San Cucao que tenía a don Ángel Sánchez como párroco. “La muerte de mis padres y el paso del tiempo me hicieron ver que tenía un espejo delante de mí”, dijo, para luego añadir que “me apresuré a recuperar el tiempo perdido”, y desveló que “estoy trabajando en diferentes aspectos que espero que pronto den fruto”.

No eludió criticar un desarrollo que “ha arrollado buena parte del patrimonio histórico y etnográfico”, al mismo tiempo que abogaba por su conservación y potenciar las excavaciones del Lucus Asturum de los romanos. Al mismo tiempo, definió al Tapín como un “medio de consulta indispensable y le felicito por haber creado este galardón”.

Eso fue después de que Paloma Rivaya hiciera la glosa del homenajeado en nombre de su marido, el abogado Gerardo de la Iglesia que se encontraba convaleciente de una enfermedad, y antes de que saliera al estrado el alcalde del concejo, Avelino Sánchez.

El primer edil empezó destacando la importancia de una iniciativa como la del galardón Llanerense del Año, que “ayuda a mejorar el bienestar de los vecinos”, y definió a Ramón Rodríguez como “uno de esos vecinos comprometidos con el concejo que conoce y se implica en la labor de difusión de Llanera”.

Destacó, asimismo, el compromiso del homenajeado en la restauración de la iglesia parroquial, en el trabajo para conseguir que San Cucao sea Pueblo Ejemplar, y en la recuperación de las fiestas. “Nuestra riqueza cultural debe ser un elemento más para el progreso de Llanera”, dijo Sánchez, para terminar trazando la ecuación de la necesidad de “mantener el equilibrio entre tradición y futuro”.

El turno de discursos lo cerró el editor del periódico convocante del galardón, Roberto Álvarez, quien empezó recordando los inicios del rotativo “hace ya más de 10 años de la mano de Orlando Rodríguez y mía”, unos inicios que calificó de “difíciles y humildes”, además de mostrarse “orgulloso” del “equipo, anunciantes, lectores y vecinos”.

Para llegar a cumplir la primera década de vida, ha sido “fundamental el apoyo de los anunciantes, sobre todo de los que se mantienen fieles desde el primer número”, así como “contar con el apoyo del ayuntamiento, y contamos con su apoyo”. Un periódico que “ha pretendido ser innovador y de ahí que haya creado este premio, con unas bases sencillas y un jurado con representación de diversos ámbitos”.

Del homenajeado, afirmó que a lo largo de su vida profesional “no ha dejado de tener vivo su origen en el concejo”, y afirmó que “ejerce de vecino en todos los sentidos”, y pidió poner en valor su figura como “un recurso de Llanera”.

El acto contó con la dirección del periodista Carlos Rodríguez, la voz de los Premios Príncipe de Asturias, quien afirmó que el éxito del Tapín está en la “proximidad a la noticia, porque cada vez nos inclinamos más por lo que pasa en nuestro entorno”. A Ramón lo definió como una “persona muy inteligente con gran sentido del humor”.

Elena Blanco, que fue la secretaria del jurado, fue la encargada de leer el acta de concesión del galardón, y en su glosa, Paloma Rivaya, hizo un recorrido por la trayectoria académica y profesional de Ramón Rodríguez, de quien dijo que es una persona que “vive entre libros, analiza su historia y, además, la escribe”.