Carta al director. La crisis Siria

Diferentes razones han llevado al pueblo sirio a la desesperación y huida refugiándose en la vieja Europa.

Publicado el 15/09/2015

La primavera Árabe también caló en la población siria que descontenta por las desigualdades sociales se levantó contra el gobierno de Bashar Al-Assad quien se vio obligado a comprometer reformas que nunca aplicó en su totalidad. El Consejo de Seguridad de NN.UU. aprobó en los años 2013-14 resoluciones sobre ayuda humanitaria que contribuirían a paliar las necesidades de los sirios, pero a su vez muchos de sus estados miembros comercializaban la venta de armas a todas las partes en conflicto-gobierno y rebeldes- principalmente EE.UU.

Hoy, cuando el panorama local ha traspasado todas las fronteras y millones de sirios huyen de la guerra, los representantes políticos occidentales debaten en sus despachos la cuota de reparto de los refugiados, mientras muchos de ellos se quedan en el intento o sufren todo tipo de vejaciones como nos han mostrado las cámaras.

Son conocidos los anhelos de EE.UU, Occidente y otros vecinos regionales der reconfigurar el Oriente Medio debido a las rutas del petróleo y el gas y también –como no-, de cerrar el paso a Rusia y China en el escenario económico y político. El golpe de estado en Ucrania bendecido por occidente, las intervenciones en Irak, Libia o Afganistán sin haber resuelto los problemas que tenían esos países, llevándoles la muerte y la destrucción dan buena cuenta de ello.

Los países occidentales, los Estados del Golfo y Turquía apoyan en siria a las fuerzas de oposición que tratan de controlar las zonas del este. Mortales zarpazos ha tenido que sufrir Siria del brazo armado de Al-Qaida y los yihadistas del Estado Islámico. En reiteradas ocasiones la llamada alianza multinacional que supuestamente ataca posiciones enemigas, ha envido armas al EI y ha atacado “por error” a las fuerzas locales, causando numerosas bajas a civiles. Cada vez más analistas consideran la responsabilidad de Washington en que el terrorismo avance en Oriente Medio.

El fracaso de la alianza multinacional lo demuestra la reunión de junio en Paris donde se planteó la revisión del plan con Siria, pasando ahora a la necesidad de “negociar” con Assad como si fuera una lucha entre el bien y el mal cuando la pugna es entre intereses económicos, políticos, religiosos, sociales y sobre todo estratégicos.

La falta de compromisos en origen ha supuesto que millones de refugiados huyan hacia Europa central dejando atrás todos sus enseres y con los que tenemos obligaciones  internacionales al igual que pasara con el medio millón de españoles que huyeron de nuestra guerra civil.

Según el instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo, ofrece una información sobre el comercio de armas a nivel mundial y en un informe reciente destaca que el mismo ha aumentado un 16% en los últimos cuatro años y que los cinco grandes exportadores fueron –por orden-, EE.UU, Rusia, China, Alemania y Francia y que entre los grandes receptores están Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos aliados de occidente y que apoyan significativamente a ISIS que es el principal antagonista de la guerra en Siria e IraK.

Es hora de asumir las consecuencias y facilitar seguridad a quienes huyen de una guerra provocada y alimentada por intereses espurios occidentales, a la vez que contribuimos decididamente a restablecer la paz en la zona y a la reconstrucción del país.

 

Juan Luis Vallina Ariznavarreta